16 de Enero del 2023
Roberto Saban
El Maestro y los compañeros de Gurvich en el Taller Torres García
Fundación José Gurvich: 24 colecciones 3400 obras
Gonzalo Fonseca
Gonzalo Fonseca
Foto del Catálogo del Museo Gurvich

María Eugenia Méndez es Directora Ejecutiva de la Fundación José Gurvich, docente e investigadora, y es parte del equipo organizativo de este enorme ciclo de muestras de discípulos del Taller Torres García (TTG)en varios espacios simultáneos: Museo Gurvich, Museo Histórico Cabildo, Museo Torres García, Sala Carlos F. Sáez y el Auditorio Adela Reta..

Roberto Saban: Ha sido un enorme esfuerzo de coordinación entre el Estado, museos públicos, privados y mixtos, coleccionistas, curadoras, etc. ¿Desde cuándo y quiénes vienen armando este proyecto y qué desafíos implicó para la FJG esta tremenda movida creo jamás encarada? ¿Qué apoyo hubo de fondos estatales para esto?

MaríaEugenia Mendez: El equipo de Fundación José Gurvich estuvo trabajando desde 2018 en la conformación de la colección “El Maestro y los compañeros de Gurvich en el TTG”, la cual se realizó a partir de donaciones de artistas vivos y de sus familiares, como también por compras realizadas por la Fundación y por el Sr. Martín Gurvich, quien las deja en gestión de nuestra organización.

La labor implicó una investigación previa para generar una lista de nombres de los discípulos de la Escuela del Sur, que incluye a los miembros de la Asociación de Arte Constructivo (AAC) y los discípulos del TTG durante el período de vida del Maestro y de aquellos años posteriores donde la enseñanza se prolongó de mano de los discípulos maestros (Augusto Torres, Julio Alpuy, José Gurvich, Horacio Torres, y seguidamente Guillermo Fernández, José Montes y Manuel Pailós).

La investigación se extendió para localizar a familiares de los artistas y herederos, quienes colaboraron con gran generosidad, y en otros casos no fueron ubicados.

La colección en sí misma está conformada por artistas de la AAC y del TTG ꟷen su amplia mayoríaꟷ, tiene como concepto ser un homenaje que la Fundación José Gurvich realiza en nombre de José Gurvich a su Maestro y sus compañeros. Desde la humildad de su conformación, es la primera colección abarcativa de distintos discípulos de la Escuela del Sur y su Maestro.

La exposición que lleva el mismo nombre que la colección, se planificó inicialmente para el 2021, pero dadas las restricciones e incertidumbre generada por la pandemia, decidimos posponerla hasta 2022, dándonos un margen mayor para continuar trabajando.

La exposición de la colección, organizada por el equipo de la Fundación, se realizó en dos sedes: el Museo Gurvich y el Museo Histórico Cabildo, siendo ésta última realizada bajo la curaduría de Rosana Carrete, con quien tuvimos un hermoso trabajo de coordinación común; realmente es un placer trabajar con ella.

En el Museo Gurvich se presenta una selección de obras de variados artistas de la AAC y del TTG (en su amplia mayoría).

El diseño museográfico realizado exhibe en la sala del 1er piso del museo una selección de estudios del natural: paisajes y retratos; en el 5to piso se presentan bodegones, agrupados según las lecciones realizadas en el Taller: bodegones en la luz (del natural), bodegones mentales (ejercicios de plano de color y línea) y abstractos (ejercicios de La Recuperación del Objeto, bodegones con estructura explicita); y en el 4to piso se muestran cuatro secciones: obras en colores puros (azul, rojo, amarillo, blanco y negro) con paisajes, bodegones y constructivos en colores primarios, por otro lado obras constructivas en otras tonalidades; en vitrinas y pedestales se muestran artes aplicadas (cerámicas y repujados en metal) y en la pared principal de la sala culmina con obras del Maestro Joaquín Torres García. Cabe destacar que las obras presentadas en el 4to piso, son las más reconocibles como del estilo constructivista.

Por otra parte, en el Museo Histórico Cabildo, Rosana Carrete realizó un gran trabajo curatorial para presentar “El Maestro y los compañeros de Gurvich en el TTG / El Legado”, que implicó una selección de obras dentro del período pos-taller, de aquellos discípulos que continuaron trabajando y manifestaron diversas variantes en su producción, algunos más arraigados a la estética del Taller y otros encontrando un lenguaje visual propio. Dentro de la investigación curatorial realizada por Rosana, se explicita que la Escuela del Sur fue una vanguardia generada en Uruguay, entendiéndola como original del territorio y no como una manifestación periférica de las vanguardias europeas tomando como marco referencial estudios previos de Andrea Giuntaꟷ. Además, la propuesta de Rosana hizo énfasis en que la presencia de artistas mujeres en la exposición fuese equitativa con la presencia de hombres, para mostrar que la presencia de la mujer en el TTG existió, pese a que hasta hace muy poco tiempo el conocimiento de su existencia era escaso.

Las exposiciones “El Maestro y los compañeros de Gurvich en el TTG” fueron declaradas de Fomento Artístico siendo ganadoras de Fondos Concursables en 2021; y por otra parte fueron declaradas de Interés Ministerial por el Ministerio de Educación y Cultura del Uruguay (MEC).

A su vez el MEC apoyó la gestión de la Fundación, lo que permitió que, luego de la crisis de la pandemia, pudiésemos continuar trabajando en todos los proyectos que desarrollamos que son muchos, incluidas esta serie de exhibiciones.

El mismo día que se dio apertura a estas exposiciones, se inauguró también la exhibición “Pepe Montes, en la cotidianidad del oficio”, en la Sala Carlos Federico Sáez del Ministerio de Trasporte y Obras Públicas, bajo la curaduría de Magalí Pastorino. Dicha muestra presenta parte de la colección de Montes que atesora la Fundación, bajo el énfasis curatorial que propone adentrarse al artista desde un sentido simbólico a partir de una gran selección de obras sobre papel y pinturas al óleo, invitando a los espectadores a adentrarse a aquello cotidiano del oficio de Montes. En esta exposición es necesario destacar la gran labor realizada por el equipo de las salas del MTOP, Gabriel Sosa y Alejandro Langlois.

Además, en el marco de estas actividades sobre el TTG, el 7 de diciembre se inauguró la exposición “Antonio Pezzino, entre lecciones y amistades” en el Auditorio Nacional Adela Reta, bajo la curaduría de María Cristina Rossi, que presenta parte de la colección Pezzino que gestiona la Fundación, enriquecida con obras provenientes de la familia del artista. Esta selección muestra varias etapas del artista, destacándose pinturas con una fuerte presencia cromática y otros trabajos gráficos en relación a óperas, teatro y cine.

Por otro lado, en el marco de la conmemoración de los 100 años del nacimiento de Gonzalo Fonseca, nuestra Fundación trabajó colaborativamente con el Museo Torres García en la realización de una exhibición homenaje con apoyo del MEC.

El Museo Torres García organizó una maravillosa exposición con obras del artista pertenecientes a acervos de colecciones públicas y privadas, presentadas en el 4to piso del museo, bajo la curaduría de Alejandro Díaz, Gustavo Serra, Federico Méndez y Carlos Serra; en dicha selección se destaca uno de los murales que Fonseca realizó para el Hospital Saint Bois en 1944 y la escultura “Panamá (Barca votiva)” realizada en piedra caliza proveniente de la colección Cerruti. En el 5to piso del museo, por otra parte, se presentaron obras de Fonseca pertenecientes a la colección que gestiona la Fundación José Gurvich, donde los espectadores podrán apreciar una selección de dibujos, tintas y óleos que evidencian el gran oficio de su etapa montevideana. Es necesario destacar que coincidiendo con la inauguración de la exposición, el Museo Torres García presentó en Cinemateca el documental sobre el artista, “Membra Disjecta”, de Michael Gregory.

RS: El Portal APU.uy estuvo ya en el Museo Torres García entrevistando a su director, Alejandro Diaz en la fantástica muestra de Gonzalo Fonseca y en el Museo Histórico Cabildo con Rosana Carrete con el legado de la Escuela, nos quedan varios otros espacios por recorrer. Esta mega muestra va a estar hasta marzo en algunos casos y en otras hasta mayo, ¿Cómo aconsejas al público recorrer ordenadamente estas exposiciones para poder entender la envergadura que tuvo la Escuela de Torres García?

EM: Muchas gracias al Portal APU.uy por estar presente y cubrir estas exposiciones.

La serie de exposiciones que tienen como intersección al Taller Torres García se encuentran todas en Ciudad Vieja, generando un circuito muy interesante para recorrer.

Pensando en los visitantes, las propuestas curatoriales permiten que las exposiciones se puedan recorrer independientemente, ya que cada muestra es en sí misma.

En relación a las dos exposiciones “El Maestro y los compañeros de Gurvich en el TTG”, es posible generar una visita desde un punto de vista histórico, ya que en el Museo Gurvich se presentan obras desde 1934 con algunos de los primeros constructivos uruguayos, realizados en este caso por Héctor Ragni, quien además integró la AAC (conformada en 1935), y en su mayoría obras pertenecientes al período del TTG hasta fines de los años 60 cuando éste efectuó su cierre; y en el Museo Histórico Cabildo se presentan obras de esa década en adelante mostrando el legado posterior. Ambas exhibiciones van hasta fines de mayo.

Y asimismo, son imperdibles las exposiciones de Pepe Montes en el MTOP (que finaliza en marzo), de Antonio Pezzino en el SODRE (que se extiende por un año) y el homenaje a Gonzalo Fonseca en el Museo Torres García (que también tiene su cierre a fines de marzo).

RS: ¿Qué ejemplos hay en la historia del arte contemporáneo de escuelas que hayan tenido este nivel de convocatoria y de trascendencia a lo largo de los tiempos? ¿La Bauhaus quizás? ¿El MADI?

EM: La pregunta es muy interesante ya que a nivel latinoamericano no hay otra escuela con un bagaje fundamental tan sustancial, que está compuesto por aspectos filosóficos, estéticos, metafísicos ꟷentre otrosꟷ, que devienen en un sistema holístico. Esto lleva a que si bien podemos hacer estudios segmentados, por ejemplo desde la estética, el entendimiento profundo se dará por la comprensión y aprehensión de su conjunto.

Es una forma de entender al ser humano, su coexistencia en el medio y el universo.

Al menos yo, no conozco otra escuela de arte con estas características. Es real que otros filósofos, artistas, agrupaciones e incluso las grandes culturas sí tuvieron conocimientos con muchos puntos en común que derivaron en distintas cosmovisiones, pero escuelas de arte en sí, no conozco.

La Bauhaus (fundada en 1919) fue una escuela enfocada en el diseño, con el gran “lema” de la relación entre forma y función, estética y utilidad, que abarcaría diversos elementos de la vida cotidiana; sin duda le debemos a esta escuela la nueva visión moderna del diseño industrial y gráfico.

Por otra parte, el movimiento Madi fue una agrupación de artistas, no fue escuela. De hecho, surgió ꟷentre otras causasꟷ por influencia del pensamiento torresgarciano, ya que Arden Quin ꟷuno de los fundadores del movimientoꟷ asistió a conferencias de Torres García.

Claramente, tanto la escuela de diseño Bauhaus como el movimiento Madi fueron muy relevantes en la historia del arte, pero por la naturaleza de sus conformaciones y fundamentos, son muy diferentes a la naturaleza sustancial de la Escuela del Sur torresgarciana.

RS: ¿Por qué tanta preponderancia a lo geométrico y los símbolos? ¿Por qué JTG decía que no había que copiar ni hacer lo que otros hacían? Al final uno recorre algunas salas y ve un parecido en muchos de sus alumnos que un no lego no podría fácilmente atribuir al autor.

EM: La propuesta torresgarciana concebía la pintura desde el ordenamiento del propio formato del soporte, por ende parte del plano frontal, lo cual dista antagónicamente de la ilusión de las tres dimensiones dada en el plano por la perspectiva, por ejemplo. En los casos en que se ven pinturas con perspectivas en ejercicios del Taller, ésta está supeditada a la estructura ortogonal (dada por verticales y horizontales).

Entre otros aspectos la propuesta también planteaba la importancia del hecho plástico, que en definitiva evidencia aquello que es original e irreproducible.

El intento de copiar de la realidad, que implica querer reproducir tal cual lo que veo (lo que conlleva a errores de percepción muy grandes), por ende, va en contra de la manifestación de aquello verdadero del artista, pues parte de una falsedad, de un intento por imitar la naturaleza. De hecho, el Maestro Torres García también hace referencia al “arte imitativo”, que implica la utilización de “recetas” determinadas para lograr las soluciones de un estilo, que lleva a un resultado predeterminado, por consecuencia con cero creatividad. Entonces se establece una diferencia sustancial entre la creación y la realización de algo anecdótico o “literario” (algo que pondera una descripción de cosas).

Es por ello que en las enseñanzas en el Taller se hizo énfasis en entender ꟷno desde el raciocinio sino desde la sensibilidad y la geometría que da acceso a lo abstractoꟷ qué es la pintura. De hecho en las exposiciones que se suscitan del TTG se explicitaba en los folletos que se exponían estudios de “Pintura” y “Arte Constructivo”, de lo cual podemos inferir que en el camino hacia la abstracción había un estudio minucioso del natural (no mimético), fomentando el contemplar y manifestar aquello esencial del modelo, para llegar a la pintura en sí misma.

Además Torres García entendía el verdadero arte como “el arte de todos los tiempos” y por ende su visión aspiraba a ser parte de la “Gran Tradición Universal del Arte”.

En consonancia con aquella búsqueda esencial, las formas también adquieren una representación sígnica, como igualmente ha sucedido en las grandes culturas. Recordemos que Torres García realizó estudios sobre culturas preincaicas, específicamente en “Metafísica de la prehistoria indoamericana” (1939). Además, el tipo de estructura plantado por el Maestro, también es un símbolo, ya que tiene correspondencia directa con la conformación del universo, por la propia medida áurea.

El parecido en los ejercicios es algo que se da naturalmente en un taller, donde los discípulos siguen una misma propuesta y a su vez parten de un mismo pretexto (modelo). Una vez una familiar de un artista me manifestó que un tercero le había planteado que “los del TTG se copiaban unos a otros”, la realidad es que en cualquier taller las influencias existen y las copias también, ya que coexisten, pero en el caso del Taller puntualmente sucede lo primero que mencioné: la existencia de un mismo rumbo marcado.

De hecho se realizaron muchas pinturas constructivas, aquellas que se pueden denominar “ortodoxas”, por su estructura explicita y el uso de signos y símbolos, de las cuales algunos estudiantes con menor oficio y entendimiento, realizaron desde “la cáscara del asunto”, uno las puede asociar, pero son solo la apariencia. Por otro lado, aquellos discípulos que tuvieron un oficio más acusado, crearon obras muy originales, y si bien alguien que ignora el asunto podría decir que son “copias de Torres García”, no lo son, responden a una estética de un movimiento, en este caso de una escuela.

Sin lugar a dudas aún falta mucho por investigar sobre la Escuela del Sur, especialmente sobre su propuesta fundamental.

RS: Explícanos algunos conceptos que parecen claves para entender la Escuela. ¿Qué es la ¨recuperación del objeto¨ o ¨lo aparente y concreto¨ y porque la ¨frontalidad, buscar la bidimensionalidad y no la tridimensionalidad¨.

EM: “Lo aparente y lo concreto” es una lección impartida por el maestro que se suscitó en varias conferencias, y se publicaron en un compendio en 1947. En el mismo año también editó “Mística de la pintura”.

Como antecedente a estas enseñanzas, en 1933 Torres García realizó las ilustraciones que denominó “Dibujo-escritura”, donde presenta las dicotomías de Abstracto-Concreto, que explicado aquí de una forma muy simple presentan formas concretas con relación a la figuración y su representación a formas y colores elementales, correspondiente a la abstracción.

Estas ilustraciones fueron parte de una conferencia dictada por el Maestro para el Instituto Normal de Señoritas en 1935. A su vez, para esta investigación, encontré un antecedente directo a esta propuesta ya en 1920, en un dibujo donde plantea la dicotomía Imitación-Creación, lo cual fue un hermoso hallazgo.

Pecando de intentar explicar un contenido muy amplio que está concatenado a otros saberes, podría señalar que la propuesta en términos muy generales abarca las diferencias entre la apariencia de las cosas y lo inherente al propio hecho plástico, sin lo cual éste último no se manifestaría, por ende lo abstracto es de un orden superior.

“La recuperación del objeto” por su parte, fueron las últimas lecciones que el Maestro impartió en conferencias en la Facultad de Humanidades entre 1948 y 1949, y que se publicaron en 1952 tras la muerte de Torres García.

Estas lecciones, que podría decirse que tienen una lectura más fluida que otros textos del maestro, si bien como en otros casos vuelven sobre temas tratados anteriormente, son parte de un proceso en el cual es relevante tener presente lecciones anteriores, y esto para no caer en falsos entendimientos.

Fue el propio Augusto Torres (segundo hijo del Maestro y su principal asistente y adjunto en la docencia en el Taller) quien propició que Torres García encausara en esas lecciones, en una búsqueda para volver al objeto pero desde la propia visión abstracta. La expresión estética de estas lecciones evidencian estudios de bodegones y otras con personajes, donde las formas se disponen aisladamente en apariencia, pero regladas por una estructura que queda implícita en la composición (oculta al ojo del espectador).

Como mencioné en la respuesta anterior, la ley de frontalidad es uno de los conceptos esenciales de la propuesta torresgarciana. La pintura se realiza en el plano, por lo que cualquier intento por “romper” esa realidad sería una ilusión que aleja de la verdad del hecho en sí y de lo verdadero que se manifiesta por el espíritu del artista.

Esto tiene una raíz en el planteamiento de los pensadores clásicos del mediterráneo, como Platón ꟷesencialmenteꟷ y los neoplatónicos. Hay una realidad que percibimos a través de los sentidos y una metafísica que es develada mediante la intuición.

Por esto es que ésta última es tan importante para la propuesta torresgarciana, ya que el artista accede a ese conocimiento universal a través de su intuición, mediante su fe en el oficio.

Mencionado lo anterior, en necesario señalar que por más que hayan pasado muchos estudiantes del oficio artístico por la Escuela del Sur, no todos lograron asimilar las enseñanzas, como sucede en cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje, y esto se evidencia de múltiples formas: mediante los resultados estéticos y los testimonios propios de los artistas que han perdurado en el tiempo, por ejemplo. En todo caso, parafraseando al Maestro: “ahora que hablen los cuadros”, una interesante frase que mencionó en 1940 cuando disolvió la AAC ya que muchos no entendían los contenidos de sus conferencias.

RS: El completo y rico libro-catálogo en dos tomos de esta muestra tiene joyitas, por ejemplo, los apuntes que hacía José Gurvich de las lecciones de JTG. Símbolos, caligrafías diferentes, dibujos, números, fechas. Parece todo muy misterioso para los no entendidos. Cuéntanos algo de eso por favor.

EM: Los dibujos de José Gurvich específicamente, son claramente apuntes que derivaron de las lecciones del Maestro, y esto por la clara relación entre los propios símbolos y los contenidos escritos como apuntes. Además de ello, se puede apreciar el claro oficio compositivo, ya que algunos de los apuntes son magníficos dibujos en sí mismos.

Uno de estos es una referencia al Hombre Abstracto, un concepto torresgarciano, donde en este caso está ligado a formas y símbolos relacionados con tres elementos de la naturaleza (fuego, agua, tierra), los planetas, el sol, la luna y aspectos constitutivos del ser humano, todos dispuestos en secciones; y sobre el hombre, una frase de Séneca que dice “juzga cada día aislado como una aislada vida”.

En el caso de Torres García, sus libros manuscritos en gran parte presentan una gráfica que evidencia al pintor, connotando una visión de composición y el uso de dibujos que se complementan e interrelacionan con su escritura. En sus pinturas, donde se representan carteles con textos ꟷpor ejemplo en obras de Nueva Yorkꟷ, antes que “palabra o número” es “Pintura”, y nunca ésta última debe estar supeditada a la primera. Esto mismo es visible en algunos dibujos de Gurvich mencionados.

Sobre los números, según mi entendimiento y por materiales a los que accedí, también refieren a lecciones que derivan del pensamiento hermético, aunque quizás otras personas tengan otras apreciaciones y puedan discrepar.

La exposición “El Maestro y los compañeros de Gurvich en el TTG” está acompañada de un libro-catálogo en dos volúmenes homónimos.

En el  primer volumen de dicha publicación contiene una presentación institucional por Martín Gurvich, actual presidente de la Fundación, donde explica la conformación de la colección; a continuación el texto curatorial de Rosana Carrete sobre el legado presentado en el Museo Histórico Cabildo; inmediatamente una introducción sobre el Maestro y los antecedentes inmediatos del TTG, posteriormente una investigación realizada sobre las lecciones del Maestro ꟷque tuve el privilegio de realizarꟷ que dio origen a la propuesta curatorial en el Museo Gurvich, las cuales son mucho más abarcativas que lo inherente al propio oficio artístico, ya que incluyen también aspectos filosóficos, éticos y metafísicos, entre otros; seguidamente se presentan las investigaciones de Marcos Torres Andrada, sobre el proceso de individuación en el TTG, abordado desde conceptos torresgarcianos y junguianos; un extenso texto de Daniel Rovira Alhers, quien realizó entrevistas a algunos familiares y allegados de los artistas para recopilar memorias y anécdotas de lo vincular en el Taller. En el segundo volumen, realiza un texto de presentación Joaquín Ragni, hijo del artista Héctor Ragni y actual vicepresidente de la Fundación, seguidamente se presenta el relato visual de la colección (donde están fotografiadas todas las obras), y por último un compendio biográfico de todos los artistas realizado por Carlos Serra.

RS: ¿Fuera de la obra de José Gurvich, la Fundación posee el patrimonio permanente de cuáles artistas? ¿Cuántas obras están expuestas hoy? ¿No merecería un museo propio para albergar todo ese rico patrimonio?

EM: Actualmente la Fundación José Gurvich alberga y gestiona un toral de 24 colecciones de arte: 8 de distintas temáticas de José Gurvich, 9 sobre artistas del Taller Torres García ꟷsiendo la más relevante esta colectiva que presentamos actualmente “El Maestro y los compañeros de Gurvich en el TTG”, entre otras individualesꟷ, y 6 sobre el legado torresgarciano; con un aproximado total de 3400 obras.

Estas últimas sobre el legado, pretenden mostrar obras de los discípulos de discípulos del TTG, lo que serían las derivas en nuevas generaciones contemporáneas. Vale aclarar que desde este planteamiento no adjudicamos el término “arte contemporáneo” a manifestaciones conceptuales o performáticas ꟷcomo se suele utilizar explosivamente de forma erróneaꟷ, sino que lo utilizamos en lo concreto del término que refiere al arte de nuestro tiempo. Esta colección del legado se mostrará al público en 2024, en el marco de los homenajes por los 150 años del nacimiento de Torres García.

La colección “El Maestro y los compañeros de Gurvich en el TTG” está conformada por obras de: Joaquín Torres García, Manuel Aguiar, Julio Alpuy, Elsa Andrada, Federico Amen, Day Man Antúnez, Josep Collell, Héctor Da Cunha, Carmelo de Arzadun, Sergio de Castro, Walter Deliotti, Emín Fernández, Guillermo Fernández, Gonzalo Fonseca, Gloria Franchi, Cristy Gava, Pedro Gava, Hugo Giovanetti, Héctor Goitiño, Anhelo Hernández, Manolo Lima, Carlos Llanos, Mario Lorieto, Berta Luisi, Julio Mancebo, Vicente Martín, Francisco Matto, María Esther Mendy, René Menéndez, José Montes, Jonio Montiel, Marta Morandi, Andrés Moskovich, Mario Mosteiro, Gastón Olalde, Dumas Oroño, Manuel Otero, Manuel Pailós, Antonio Pezzino, María Olga Piria, Héctor Ragni, Alceu Ribeiro, Edgardo Ribeiro, María Celia Rovira, José Saint Romain, Lily Salvo, Nelsa Solano, Edwin Studer, Augusto Torres, Horacio Torres, Jorge Visca y Rodolfo Visca.

Para la curaduría expositiva de esta colección, por supuesto, tuvimos que seleccionar, ya que debíamos idear una presentación estética coherente contemplando los espacios de las salas, por lo cual el diseño museográfico fue arduo.

 

En el caso de las exposiciones “El Maestro y los compañeros de Gurvich en el TTG” actuales, se muestran al público cerca de 80 obras en el Museo Gurvich y 30 aproximadamente sobre el primer legado ꟷde los discípulos del TTG con sus propias derivas estéticasꟷ en el Museo Histórico Cabildo.

Pero si consideramos también las exhibiciones de Montes, Pezzino y Fonseca, se muestran actualmente un aproximado total de 390 obras del acervo de la fundación José Gurvich. Imaginen la cantidad de trabajo previo, ya que cada obra requiere un análisis de su estado de conservación, limpiezas, restauraciones, fotografiado, registros de movimientos, enmarcado y traslado, entre otros, fueron años de labor constante.

Sobre el merecimiento de un museo sobre el TTG, creo que no debería haber dudas sobre ello. Si bien he escuchado a personas decir que “la fuerte incidencia de Torres García en el Uruguay es algo que debe contrarrestarse porque no todo es Torres García” y por cierto que no todo lo es, y es válidoꟷ, entiendo que esta visión puede ser limitada y ha sido parte de cierta resistencia, que puede tener causa en la ignorancia sobre el tema, respecto a lo que generó realmente la visión del Maestro y su Escuela del Sur, por ejemplo entre muchos otros aspectos aún no se entiende que Torres García es uno de los principales humanistas uruguayos del siglo pasado y que su pensamiento es actualmente vigente.

Creo que todos los que hemos contemplado obras de la Escuela del Sur de alguna manera nos han sensibilizado y, dada la relevancia de su historia y el nivel que han alcanzado algunos discípulos, el Uruguay merecería que se reconozca esta Escuela con un museo, para darla a conocer como corresponde, es un tema educacional, y asimismo con el potencial público extranjero. Convengamos que el Museo de Bellas Artes de Houston dedicó dos salas importantes a la Escuela del Sur, y en Uruguay aún no existe un espacio permanente sino que se muestran obras aisladas, esperemos que esa realidad cambie en poco tiempo.

Me tomo el atrevimiento de utilizar este espacio para agradecer a APU.uy por estar siempre interesados en la cultura y especialmente a ti, Roberto, por tu compromiso constante.

Asimismo, es necesario decir nuevamente que “un palo solo no hace monte” y estas exposiciones son el resultado de un gran esfuerzo de la Fundación José Gurvich y de todas las instituciones y personas que de alguna manera colaboraron en este equipo.

Alumnos de Torres García. Alumnos de Torres García. Alumnos de Torres García. Alumnos de Torres García. Alumnos de Torres García. Alumnos de Torres García. Alumnos de Torres García. Joaquin Torres García.
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