01 de Julio del 2021
Yuliana Cartagena
Reducción de compra de tierras por parte de Colonización
Se reparte entre unos pocos
Campo y ganado
Foto: Pablo La Rosa/ adhocFOTOS ©Todos los derechos reservados

Según un comunicado publicado por la Asociación de Funcionarios del Instituto de Colonización (AFINCO), el gobierno prevé que los fondos que tiene el Instituto Nacional de Colonización (INC) para comprar tierras serán destinados a la regularización de asentamientos.

Diego Acosta, en representación de AFINCO, comentó al Portal APU.uy acerca de los fondos con los que cuenta el Instituto Nacional de Colonización (INC) para apoyar a las familias que deciden vivir y trabajar en el campo. Coenzó detallando que el organismo tiene tres fuentes de financiación. Una de ellas es la renta que aportan los propios colonos, y que representa (cifras aproximadas) unos 12,5 millones de dólares. Y, por otro lado, hay aportes pertenecientes a dos gravámenes: el Impuesto a las Trasmisiones Patrimoniales (ITP) y el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR). El primero de ellos representa 15 millones de dólares y el segundo 19 millones, según cifras estimadas hasta el 2019. 


Acosta señaló que en 2020 ya se había reducido el gasto de compra de tierras y en un pasaje del comunicado se explica que “el INC es el único medio que poseen la mayoría de los trabajadores del campo para acceder a tierra”. A esto, agrega que en 2019 se entregaron 93 fracciones a familias y grupos y 75 en 2020. Las mismas se habían comprado con anterioridad.

“Con el plan de regulación de asentamientos, el INC quedaría solamente con 4,5 millones de dólares, que son de las rentas cobradas a los colonos, menos los gastos operativos. Eso daría para comprar unas 1300 hectáreas por año. Es muy poco y no tiene ningún efecto, porque con eso se podrían beneficiar a 4 o 5 familias anualmente” Diego Acosta.


También destaca que “en todos los medios se está repitiendo una gran falacia” sobre la cantidad de tierras que posee el INC y no tienen actividad. Explica que, al momento de comprar un campo, lleva un plazo de aproximadamente dos años concretar su entrega. Porque previamente se debe planificar qué se va a hacer con él y se lo dota de la infraestructura necesaria para diseñar las fracciones. Mientras sucede esto, el campo está en pastoreo por parte de pobladores de la zona o en medianería para cultivos. “No está improductivo de ninguna manera. Después que termina eso se hace un llamado público donde ahí se presentan muchas familias, y eso lleva también un tiempo” agrega.

Las cifras muestran que, en promedio, se presentan 1300 familias por año solicitando campos al INC. De ese total, son 120 las que se atienden por año. “Lo que va a pasar es, como no se ha comprado tierras en 2020 y con este cuento de que la tierra está improductiva no se compra más, cuando todas estas se entreguen, aunque empiecen a comprar al otro día habrá que esperar 2 años para empezar a repartir campo otra vez” dice Acosta sobre la pausa que se va a generar. La preocupación también radica en el futuro de esas familias, que tal vez terminen trasladándose hacia la ciudad. 

Desde ya, consideran que el tema de la regularización de los asentamientos debe ser prioridad para el gobierno, pero “ajustándose el cinto” por otro lado y no por el INC. “Lo que nosotros pensamos es que hay otros lugares de los que se deberían sacar fondos. Hay gente en el medio rural mismo que puede pagar más impuestos de los que paga” comentó al respecto.