05 de Enero del 2026
Apuntes del día
América Latina es zona de paz
Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España rechazan acciones militares en Venezuela
Los gobiernos de seis países expresaron su preocupación por los hechos ocurridos en Venezuela, rechazaron el uso unilateral de la fuerza y reafirmaron el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, en un comunicado conjunto difundido este 4 de enero.
Torre Ejecutiva, sede de gobierno de Uruguay
Fotografía de Presidencia del Uruguay

Los gobiernos de seis países expresaron su preocupación por los hechos ocurridos en Venezuela, rechazaron el uso unilateral de la fuerza y reafirmaron el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, en un comunicado conjunto difundido este 4 de enero.

Los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España difundieron este domingo un comunicado conjunto en el que manifestaron su “profunda preocupación y rechazo” frente a las acciones militares ejecutadas de forma unilateral en territorio venezolano.

En el texto, los países firmantes señalaron que estas acciones contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Además, advirtieron que este tipo de hechos constituye un precedente peligroso para la paz y la seguridad regional, y pone en riesgo a la población civil.

El comunicado subraya que la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas. En ese sentido, reafirma que solo un proceso político inclusivo, liderado por los propios venezolanos, puede conducir a una solución democrática y sostenible.

Finalmente, expresaron su preocupación ante cualquier intento de control, administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, al considerar que estas prácticas son incompatibles con el derecho internacional y representan una amenaza para la estabilidad política, económica y social de la región.