03 de Agosto del 2022
Nancy Banchero
Novedad literaria
“Matrioshka”, Helena Corbellini habla de la conflictiva relación entre hermanos por el amor de su madre
Libro Matrioshka
Foto: Apu.uy

 La escritora Helena Corbellini lanzó su novela “Matrioshka”, vientres de partos, como la muñeca rusa que dentro de ellas encajan otras, y en esta obra literaria una familia pare conflictos, amores y odios, y se recrudece cuando tras la muerte hay que repartir la herencia material.

En “Matrioshka”, editorial Alfaguara, la escritora recorre la vida de una familia muy especial, donde no falta el humor. Y cuando la mamá de las protagonistas está como el último pétalo que le queda por caer a una rosa olvidada en un vaso ya sin agua, sus hijas Verónica y Josefina Sáenz inician una pelea que les quita la paz de sus vidas por una vida que está por partir.
Con Helena Corbellini, autora de inolvidables obras como “La vida brava. Los amores de Horacio Quiroga” y “Hay una cierva menos en el monte”, dialogamos más que preguntar sobre Matrioshka, intercambiamos impresiones de esa familia que ella inmortaliza en esta obra literaria.

 

Matrioshka tiene tres mujeres temperamentales: la madre y sus dos hijas, pero Josefina y Verónica son ácidas desde la infancia y fundamentalmente en la adultez, Josefina parece competir más por afectos e intelecto. ¿Podría decir que es la vida misma de cualquier familia?


Sí que hay tres mujeres temperamentales: la madre anciana (Rosa), y las dos hijas (Josefina y Verónica), pero la voz de la madre no está. Solamente la conocemos por lo que sus hijas dicen. En cuanto a la relación “ácida” entre las hermanas mujeres, creo que no es infrecuente. Pero esto ya se va del libro para hablar de una experiencia de vida en general: las hermanas mujeres pueden ser muy compañeras (lo he visto, es hermoso) y pueden ser rivales o también indiferentes, por lo menos en apariencia. Esta familia Sáenz es singular en sus conflictos.


Creo que la competencia más profunda entre las hermanas, pero también por parte del hermano (Mauricio), es por el amor de la madre. Eso está en el fondo de las acciones, que se evidencia en la lucha quién la tiene consigo.

Interesante la relación de la muñeca rusa, una dentro de la otra y así sucesivamente como es la descendencia de la humanidad, algo que experimenta la intelectual Verónica.


La imagen de la Matrioshka, la muñeca rusa que fue creada como un juguete en el siglo XIX por un artesano y que hoy funciona como un símbolo de ese país, efectivamente se le impone al personaje Verónica cuando comprende que tiene sobre sus espaldas el cuidado de la madre mayor y a la vez se extasía ante su hija embarazada. Contempla cuatro generaciones de mujeres, como si cada mujercita estuviese dentro y saliendo de la otra.

 

”La familia no se elige” -frase hecha- pero da la impresión que a medida que avanza el ser humano en tecnología, conocimientos, el desmembramiento familiar crece, ¿qué dice como autora?
Efectivamente esta pregunta va más allá de Matrioshka, y lleva a reflexionar por problemas que hoy atañen a la sociedad entera. Sí, creo que las familias asisten a un desmembramiento si pensamos en cómo vivía el Uruguay hace 50 años, pero ignoro cuántas veces en la humanidad esto ocurrió, tras cuántas migraciones y catástrofes. Y antes no teníamos internet para mantener el contacto. Un hijo se iba a América y nunca más su familia volvía a verlo.

El peor desgarramiento que hoy veo son los migrantes que escapan de África en balsa o arriesgando sus vidas de cualquier manera. Ese es hoy el mayor drama que vive Europa: las invasiones de inmigrantes en extrema pobreza y desesperados.
Por otra parte, también asistimos a un afán de lucro y una falta de solidaridad que no había conocido en el transcurso de mi vida. Pero tal vez fue así cuando la caída del imperio romano, por ejemplo. Me parece que hay procesos y horrores que se reiteran, no iguales, pero semejantes, a lo largo de la historia.

Josefina es un personaje fascinante, tiene un humor especial al punto de buscar en el diccionario malas palabras no comunes para aprovecharlas en sus enojos, o creerse buena y a la vez pergeñar maldades.
-Sí, es un gran personaje, por eso le interesa tanto a Helena, la autora, como lo señala en el Prefacio. Tiene ese “don de la palabra” que unido a la fabulación, le dan complejidad al personaje. Está siempre insatisfecha, eso la pone en acción.

Por el contrario, Verónica es liberal, y firme en el afecto con su madre
Verónica, la hermana mayor, no habla del pasado, solamente conocemos su presente en los diarios que le entrega a la autora. El pasado de Verónica está contado por su hermana Josefina.
Armar todo este juego de puntos de vista fue fascinante para mí. Eso forma parte de la puesta “en literatura” de un conflicto familiar. Sacarlo de esa circunscripción social para convertirlo en novela. Por último, lo que más me atrapó fue la creación de Malángel. Todos estos hechos ocurren en Malángel, que se asemeja a Palmira, a Carmelo, a Colonia del Sacramento, pero no es igual. Solo existe en mi literatura.
Y me gusta que en mi literatura estén presentes mis amigos como lo están en mi vida (N. de R. introduce en la historia personas con nombres y apellidos reales que forman parte de los afectos de su tierra natal).

 

Ella es…

Helena Corbellini nació en Montevideo en 1959, novelista y profesora. Vivió 15 años en Colonia del Sacramento y en 2019 se radicó en Sant Feliu de Guíxols (España). Madre de Julia y Joaquín, y feliz abuela. Está casada con el Dr. Guillermo Casanello (Colonia del Sacramento).
Se especializó en teoría autobiográfica y fundó el Grupo de Estudios Autobiográficos en formación en Educación. Dirigió talleres literarios del Ministerio de Educación y Cultura en Maldonado, San José, Dolores, Mercedes y Montevideo. Participó en diversos medios uruguayos (radio, televisión y prensa, entre ellos EL ECO).

Helena Corbellini Libro "Matrioshka" de Helena Corbellini