28 de Mayo del 2021
Yuliana Cartagena
Organizaciones en el Cerro mantienen ollas populares activas
Parando la olla
Comer algo caliente en invierno hace la diferencia
Foto: Pablo La Rosa / adhocFOTOS ©Todos los derechos reservados

Las ollas populares siguen alimentando a miles de familias en todo el país. En el Cerro actualmente se están sirviendo 17.000 porciones semanales.  Un trabajo diario y solidario que está empezando a contar con el apoyo necesario para poder seguir adelante. 

La pandemia de Covid-19 en nuestro país trajo consigo no solamente una emergencia sanitaria, sino también consecuencias económicas a varios sectores de la población uruguaya. Para quienes se ven más afectados por haber perdido su empleo o por la disminución de sus ingresos, las ollas populares han sido una mano fundamental. En contacto con el Portal APU.uy, Kail Márquez integrante del programa APEX-Cerro de Udelar en el barrio Cerro explica el rol de las organizaciones que trabajan diariamente para que los vecinos de la zona tengan un plato caliente sobre la mesa.

“Ante la falta de presencia de las instituciones del estado y los organismos encargados constitucional y legalmente de brindar el derecho a la alimentación, distintos tipos de organizaciones surgieron espontáneamente en los barrios. En particular en el Cerro, donde yo trabajo, existen distintas asociaciones de ollas populares del tipo vecinal, algunas vinculadas a alguna iglesia y otras vinculadas a algún sector partidario.” comienza describiendo, respecto a quienes de un modo u otro apoyan la causa. “A raíz de una conversación colectiva que se fue generando, distintos actores del barrio  como organizaciones sociales, la organización de usuarios de la salud del Cerro, técnicos, trabajadores del área social del Centro Comunal Zonal (CCZ) 17 y docentes del programa APEX-Cerro de UdelaR, junto a los “cabezas de olla” se fue conformando esta organización que se llama “Red de apoyo a ollas y merenderos solidarios del Cerro por autonomía y vida digna”.”

“La situación de la alimentación no es responsabilidad de los vecinos, porque el día que la olla cierre porque no hay suficientes recursos o por el desgaste natural de hacer la olla semanal o más días a la semana, la responsabilidad parece que cae sobre los vecinos, cuando el responsable tendría que ser el Estado. Se están haciendo cargo, de lo que no se hace cargo el Estado.”

Sin embargo, paulatinamente autoridades del Gobierno empezaron a decir presente a través de donaciones del Instituto Nacional de Alimentación y de la Intendencia de Montevideo. "En el mes de abril, se firmó el primer convenio entre el ex ministro de Desarrollo Social, Pablo Bartol con la ONG Uruguay Adelante para incrementar los insumos para merenderos y ollas populares” afirmó Márquez.


Estar presentes


Pero, además, destaca el trabajo que se realiza en el marco de las tareas de extensión universitaria de la UDELAR con el programa APEX-Cerro, que tiene participación en el barrio desde hace ya 28 años. “Nosotros no hacemos asistencia directa en términos de brindar alimentación. Los recursos humanos que disponemos tienen más que ver con la parte de ofrecer apoyo o sostén al movimiento social de los vecinos. Estamos presentes en los plenarios semanales de las cabezas de olla, donde se discuten distintos temas. Colaboramos con la organización y la logística, disponemos un vehículo, para (asistir a) las ollas mas alejadas como las de Casabó o Maracaná. Después con la parte de estudiantes canalizamos las practicas estudiantiles de distintas disciplinas. Se construye la práctica con el actor social, por ejemplo, con estudiantes de medicina o enfermería se hacen talleres de prevención en salud en merenderos populares, que son muy bien recibidos” agregó Márqeuz.