A la cárcel le sobran cien presos
Con la comida que queda corta, unos durmiendo en el suelo porque no alcanzan las cuchetas, cuidándose de los puntazos de “algún loco”, esperando que la familia le lleve “un gasto”, pasan las horas los reclusos en Piedra de los Indios, una cárcel que “se vuelca de gente”.


