La Société des Journalistes de la agencia francesa pidió una intervención urgente para salvar a los colaboradores gazatíes, atrapados entre la guerra, el hambre y el aislamiento.
La Société des Journalistes de la agencia AFP encendió las alarmas sobre la situación crítica que enfrentan sus colaboradores en la Franja de Gaza. Redactores, fotógrafos y videógrafos locales que trabajan para la agencia corren el riesgo inminente de morir de hambre, en un contexto de crisis humanitaria sin precedentes.
“Desde que se fundó AFP en 1944, hemos perdido periodistas en conflictos. Pero nadie recuerda haber visto morir a un colaborador de hambre”, expresa el comunicado difundido esta semana. La organización exigió una “intervención inmediata” ante el deterioro extremo de las condiciones de vida en el enclave.
Los testimonios que recoge la agencia dan cuenta de una realidad desgarradora. Bashar, de 30 años, vive entre las ruinas de su casa en Ciudad de Gaza, sin comida ni asistencia médica. Su hermano murió recientemente de hambre. Ahlam, otra colaboradora, advierte desde el sur que no puede acceder ni siquiera a agua potable.
La AFP denuncia que, aunque sus trabajadores cobran un salario, no hay alimentos disponibles o los precios son inaccesibles. Además, la mayoría ya no tiene fuerza física para moverse o cubrir los hechos. “Sus gritos de socorro son cotidianos”, lamentan desde la redacción central.


