31 de Agosto del 2021
Fernán Gómez Fernin
Conflicto entre FOEB y empresas de bebidas
Despidos de trabajadores generan conflicto entre FOEB y empresas de bebida
Heladeras con bebidas dentro de estación de servicio
Foto: Ricardo Antunez / adhocFOTOS @derechos reservados

Despido de dieciséis personas en Montevideo, dieciocho en Salto y una en Canelones generó conflictos y posteriores negociaciones entre trabajadores y empresarios de la bebida. El portal APU.uy entrevistó a Fernando Ferreira, presidente de FOEB, quien habló de estos conflictos y sus causas.

Debido a la incorporación de tecnología de la fábrica de la empresa Coca-Cola en Montevideo ocurrida en 2021, dieciséis trabajadores vieron amenazados sus puestos de trabajo. Al mismo tiempo, en Salto hubo un cambio en el distribuidor de esta empresa, lo que modificó su forma de distribuir bebidas en este departamento, algo que puso en riesgo el puesto de dieciocho trabajadores. El portal APU.uy conversó con Fernando Ferreira, actual presidente de FOEB, quien indagó sobre estos conflictos y su respuesta sindical.

Los dos primeros conflictos ocurridos en Salto y Montevideo ya fueron resueltos a principio de mes, como explica el presidente de FOEB, quien además menciona que en el caso de Salto: “después de una negociación entre el sindicato y el nuevo distribuidor lograron mantener los dieciocho puestos de trabajo (...). El sindicato amenazó con una semana de paro; transcurrió un día de paro en donde se hizo una carpa en la puerta y la Federación acompañó con su dirección presentándose en la puerta de la fábrica. Después de eso la empresa los convocó y se buscó una alternativa y una salida a estos compañeros que, en definitiva, siguieron trabajando todos y los de Montevideo también”. De esta manera, asegura que estos conflictos ya fueron resueltos, aunque también mencionó un tercer conflicto en el que FOEB continúa negociando, vinculado a un trabajador de Maltería Oriental en Canelones quien, según Fernando Ferreira, fue despedido de forma injustificada.

En este conflicto y con el apoyo de SUNCA, integrantes de FOEB están llevando a cabo acciones concretas para afectar la producción de Maltería Oriental como cortes en horas extras, cortes de embarques al puerto, paros de cuatro o cinco horas, entre otras cosas. “Nosotros como federación definimos que si esto no cambia en lo que queda de esta semana y principios de la otra (haremos) una movilización y podemos llegar a desembocar en un paro general de veinticuatro horas si el conflicto no se soluciona” explica Fernando Ferreira, para agregar que “la intención nuestra es llamar la atención de todas las empresas del sector porque ese tipo de comportamientos generalmente se contagian”.

 

Un problema que está lejos de resolverse

Según Ferreira, estos conflictos son expresión de un problema más profundo en la producción de bebidas, relacionado con los efectos que tiene la incorporación de tecnología en los trabajadores de estas fábricas. “Generalmente cuando una empresa invierte en tecnología termina desplazando mano de obra, y por lo tanto tenés que tener una discusión que implique que los compañeros que están afectados en esa situación mantengan su puesto de trabajo”, explicando que este tipo de situaciones en las empresas multinacionales que producen en Uruguay son bastante comunes. “Cada tantos años tenés un flujo de inversión que te dispara puestos de trabajo y lo que hay que pensar a veces es la reubicación de los mismos o ver si algún compañero le interesa un retiro voluntario, si hay jubilaciones en el medio, se le busca una vuelta para poder solucionar el tema”. 

Entre otras cosas, el dirigente de la bebida comenta que, años atrás, cuando recién comenzó a trabajar en la fábrica F.N.C había un total de mil seiscientos trabajadores en esa planta, algo que se aleja mucho de la realidad actual: “Si vos hoy sumas la cantidad de plantilla efectiva en fábrica no llegamos o andamos cerca de quinientos [...]. Hoy tenés tres fábricas o tres líneas de producción que antes empleaban cientos de personas en otros lugares que se achicaron y ahora son la tercera parte de la plantilla del ‘86”. Esto genera dificultades para la seguridad de los puestos de trabajadores, y es por eso que, según Ferreira, siempre se discuten entre empresarios y trabajadores cambios tecnológicos e incorporaciones de unas fábricas dentro de otras, en un rubro donde todas las grandes empresas son multinacionales y las decisiones relacionadas con la productividad se toman fuera de territorio uruguayo.