La situación financiera de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) atraviesa un momento crítico, con una deuda que supera los 100 millones de dólares, lo que ha generado serias consecuencias para los proveedores y trabajadores del sistema de salud pública. Así lo advirtió Martín Pereira, presidente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública, en una reciente entrevista en el programa Desayunos Informales de Teledoce.
Según Pereira, esta deuda ha provocado tensiones con empresas y proveedores clave que abastecen a ASSE. "Hemos averiguado con compañeros de ASSE y sí hay una deuda de 100 millones de dólares que mantiene el organismo. Lo comprobamos mes a mes cuando vemos que empresas o corporativas amenazan con no pagar salarios por los incumplimientos de ASSE", explicó el dirigente.
El impacto de la deuda no se limita solo a los pagos salariales. Pereira también alertó sobre los riesgos de interrupciones en servicios esenciales, como la alimentación de los pacientes. Algunos proveedores han comunicado su intención de suspender entregas si no se regulariza la situación financiera.
Por otro lado, la ministra de Salud Pública, Karina Rando, consideró que la deuda actual es "similar" a la de administraciones anteriores. Sin embargo, el futuro presidente de ASSE, Álvaro Danza, señaló que el pasivo con proveedores es diez veces mayor al registrado en 2019, lo que subraya la magnitud del problema.
La creciente incertidumbre sobre la estabilidad financiera de ASSE pone en riesgo la continuidad de los servicios de salud pública, afectando tanto a trabajadores como a los usuarios del sistema.


