Entre una mamografía y otra pasan dos años, en ocasiones se hacen cada un año, el riesgo a contraer esta enfermedad ronda en las mujeres, para la mastóloga Susana Reyes los controles salvan la vida, así lo dijo al Portal APU.Uy .
La cirujana mastóloga, Dra. Susana Reyes, estuvo en el departamento de Colonia invitada por el grupo “Luchar para vencer”. Cerrando la visita el Portal APU.Uy entrevistó a la Dra. Reyes.
Hay casos donde las mujeres se realizan periódicamente los estudios y el cáncer se detecta en otras circunstancias
Puede pasar, pero no es lo habitual en tumores. Hay varias cosas que explican eso. Primero, puede ser un tumor de rápido crecimiento que aparezca dos o tres meses después de una mamografía normal. En lo personal, recomiendo una mamografía cada año luego de los 40 de edad, porque dos años es mucho y no es lo mismo detectarlo dentro del mismo año que dentro de dos.
¿Se tienen registros de cuántas mujeres se realizan mamografía en el país?
No. Está claro que cada vez son más porque se transformó en un requisito para trabajar, para el carné de salud, y por el aumento de la concientización que es una enfermedad desgraciadamente de alta frecuencia en las mujeres. Y en nuestro país es de fácil acceso la mamografía. Y no podemos olvidarnos que el 1% del cáncer de mama se da en los hombres.
¿Se trasmite en la familia?
No necesariamente. Existe algo que se llama cáncer de mama genético. Aumenta el riesgo de cáncer si se tiene familiares de primer o segundo grado con cáncer de mama. El cáncer genético se ve en un 5 y 10% de todos los casos. Y no tiene el mismo peso si mi abuela tuvo cáncer a los 70 años que si lo tuvo a los 45 años, en este último caso el riesgo es mayor.
¿Cuál es la edad más proclive para el cáncer de mama?
En general por encima de los 50 años, si bien cada vez más se está detectando en edades tempranas. Cuando viene un paciente lo que más nos preocupa es si tiene un familiar de primer o segundo grado con un diagnóstico antes de los 50 años. No solo cáncer de mama, también cáncer de colon, de ovario o de piel. Cuando hay una alta incidencia en la familia de los tipos de cáncer citados se recomienda comenzar los controles antes de los 40 años de edad. No son estudios para todos, sino para los que al familiar se le detectó alguna mutación.
Tenemos entendido que se realizan estudios específicos en el Hospital Militar, ¿es así?
Lo que existe en el Hospital Militar es una policlínica oncogenética para los usuarios de todo el país, sean de salud pública o de mutualista. Es para quienes tienen indicaciones precisas de estudios genéticos. La primera consulta es telefónica, comenzó así cuando la pandemia y quedó; el especialista oncogenético va a determinar si la paciente necesita realizarse o no el test, y le va a hacer recomendaciones sobre cómo deberían ser sus controles por ser de alto riesgo al tener familiares con la enfermedad.
¿Está bien que la paciente pida sacarse toda la mama, para evitar riesgos?
Cuando se iniciaron las cirugías se decía que se curaba sacando toda la mama, por suerte evolucionó al punto que hoy en día las indicaciones de mastectomía son mínimas, se hacen en casos puntuales. Se puede curar la enfermedad con cirugías menos agresivas, con tratamientos de radioterapia, los resultados son iguales. Creo que una mujer bien informada nunca optaría por una mastectomía. Tal vez, en el primer contacto quiera sacarse la mama, es algo instintivo de los humanos querer curarnos, y está en nosotros recomendar cuál es el mejor tratamiento.
El cáncer de mama es una etapa que puede pasar la mujer, y después integrarse de nuevo a la familia, al trabajo, a la sociedad, y nosotros tenemos que educar para cuando ese trance pase.
¿Enfermedad curable en qué porcentaje?
Depende de la etapa en que se diagnostique, si la detección es temprana la cura alcanzará alrededor del 90% de los pacientes. Y aquí volvemos a insistir en la importancia del diagnóstico temprano, los controles anuales. No es lo mismo una mujer que se encontró un nódulo pequeño a uno de dos o tres centímetros. Hoy en día la palabra cáncer no es sinónimo de muerte, eso no es así, depende mucho de lo cultural, de las vivencias que uno trae de su familia, como vivió el familiar la enfermedad. Hoy en día los tratamientos, como lo quirúrgico apuntan a la recuperación de la paciente.
Hay quienes dicen tal persona tiene cáncer porque “el cuerpo le pasó factura”, ¿mito o realidad?
Creo que no es ni mito ni realidad. El estrés baja las defensas y es un factor de riesgo para todo tipo de cáncer, pero no es un factor determinante, el estrés tiene que ir de la mano en que la persona tenga predisposición a la enfermedad.
Hay pacientes que se sienten culpables de la enfermedad
Acá nadie es culpable de tener nada. Hay que sacarle el peso a la enfermedad. Puede pasar que no se hizo los controles por temor u otras circunstancias. Nadie quiere enfermarse, la persona no elige tener la enfermedad. Nosotras somos nosotras con nuestras vivencias, con nuestras creencias, según cómo nos educaron, cómo vivimos. En ocasiones hay gente que vio en su familia un cáncer de mama, y no tiene la fuerza para ir a control y cuando viene te dice: “no pude”, “tenía miedo”, “mi mamá falleció de cáncer de mama de una manera terrible”. Claramente lo que necesita esa mujer es apoyo. La mujer vino cuando pudo y no cuando quería venir. Creo que todos tenemos que cambiar un poquito, hay que ir cambiando la cabeza en el entorno, el médico y el
paciente.
El miedo no tiene que ser al diagnóstico sino a no diagnosticarse. La mamografía es un método que a todas las mujeres se les indica después de los 40 años, casi no tiene contraindicaciones el estudio. La radiación que provoca la mamografía es tan mínima que, si me la hago todos los años, no es la dosis que podría provocar cáncer. A diario nos exponemos a otras cosas más nocivas. Otro mito es que si me hago la mamografía y no tengo la protección de cuellos y todas las otras protecciones me va a irradiar, eso no es así. No hay cáncer de tiroides u otro que haya aparecido por hacerse mamografías.


