10 de Agosto del 2021
Fernán Gómez Fernin
Programa Primera Infancia
El Programa Primera Infancia, sus desafíos y cuestionamientos
Azucena Arbeleche y Martín Lema en la conferencia de prensa donde se presentó el Programa Primera Infancia
Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS

El 2 de agosto de 2021 fue presentado el Programa Primera Infancia, dirigido a familias en situación de pobreza con hijas o hijos de 0 a 3 años. Ana Olivera, ex intendenta y ex subsecretaria de Desarrollo Social, expresó al Portal APU.uy su visión sobre el programa y qué implicaría una buena aplicación del mismo.

“Un hito histórico”, así es como la ministra de Economía y Finanzas Azucena Arbeleche definió el Programa Primera Infancia durante la conferencia de prensa del 2 de agosto de 2021. El programa busca dar respuesta a las situaciones en que se encuentran niños y niñas de entre 0 y 3 años que viven en hogares de extrema vulnerabilidad, e involucra a ANEP, ASSE, INAU, OPP, el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOTMA), ejerciendo así una articulación institucional. Esta política va a contar con un presupuesto de US $50.000.000, y busca ser complementaria a las ya existentes relacionadas con la primera infancia.

El portal APU.uy entrevistó a la ex intendenta de Montevideo y subsecretaria del MIDES Ana Olivera, quien indagó sobre la situación actual del programa y qué debería hacer para poder enfrentar problemas relacionados con la primera infancia. “Aún, el plan, no existe. Aún lo que tenemos es un borrador, lo que vino al Parlamento era sólo un monto, y a su vez ese monto tiene una fuerte impronta de transferencia monetaria [...]. Para toda esa parte que hay que fortalecer de acompañamiento, de la CAIF, de las tasas de la niñez, si uno mira, uno no ve los recursos” menciona ella, explicando luego que lo que se tiene hasta ahora es “un esquema de actuación” y que no se explicita cómo el Bono crianza propuesto por el programa (el cual busca otorgar $2.500 mensuales a las 65.000 familias más pobres con hijos y/o hijas de entre 0 y 3 años), se vincula con otras transferencias y con lo que aprobó el presupuesto nacional el año pasado. 

Por estas razones, Ana Olivera expresa que hace falta mucho trabajo para que el programa se lleve a cabo de forma adecuada: “Me parece que hay una manifestación de buenas intenciones en relación al abordaje estructural e integral pero que esa expresión no está después manifiesta en cómo éste programa se articula, actúa, y cómo tiene que fortalecerse o, en realidad, funcionar una estructura interinstitucional que aborde desde lo técnico y lo presupuestal esta propuesta que hemos recibido”. Ana Olivera remarca que en la implementación de políticas de este tipo es fundamental el rol de la interinstitucionalidad, así como la rectoría y articulación que pueda generar el MIDES: “Es mucho más que coordinar, es pensar juntos, es elaborar juntos y tenemos muestras de ello [...]. Aún esta propuesta presentada no da cuenta de que exista una elaboración colectiva del conjunto de los organismos sobre cuáles son los ejes en que tiene que sentarse el abordaje de la primera infancia y qué recursos para cada uno de los temas que están planteados son necesarios”.

Según Ana Olivera, en la actualidad las políticas sociales vinculadas con las poblaciones más pobres deben estar dirigidas a erradicar la pobreza estructural, “el núcleo más duro de la pobreza”, que involucra a familias sumergidas en la pobreza desde hace ya varias generaciones. Para ella, estas familias no pueden salir de su situación simplemente con transferencias monetarias, sino que es requerido un abordaje que incluya la educación, el trabajo, la vivienda, la salud, entre otras cosas, porque lo que mantiene a estas familias en la pobreza no son sólo las condiciones económicas sino un conjunto de dimensiones que necesitan de un abordaje muy amplio.

Además de la pobreza estructural, hoy en día se presenta otro desafío para el actual gobierno, relacionado con las personas que se encuentran en situaciones de pobreza debido a las consecuencias de la pandemia de Covid-19, quienes, según Ana Olivera, seguramente tendrán más posibilidades de encontrarse en mejores condiciones económicas ya que su situación actual de pobreza es reciente.

Para enfrentar ambos desafíos, Ana Olivera explica que es necesario un abordaje colectivo, que implique una coparticipación de la academia y la sociedad civil: “La política pública no se construye desde un sólo lugar ni con un equipo selecto. Acá hay mucha experiencia acumulada, hay mucho saber y por lo tanto es imprescindible para construir esa política hacia la primera infancia que funcione la interinstitucionalidad que va más allá de los organismos públicos [...]. Hay que construir entre todos esta salida”.