La empresa notificó los ceses por WhatsApp tras cuatro meses de conflicto por el reconocimiento de categorías. La secretaria de Conflictos del PIT-CNT, Nathalie Barbé, denunció persecución sindical, el bloqueo al ingreso de la dirigencia y amenazas de más despidos a quienes continúan en la planta.
Una delegación del PIT-CNT, encabezada por la secretaria de Conflictos y Relaciones Laborales de la central obrera, Nathalie Barbé (Sindicato ATSS), se encuentra movilizada de forma urgente frente a las puertas de la Imprenta Casabó (ubicada en la intersección de la Avenida Rondeau y Asunción). La medida responde al sorpresivo y arbitrario despido de 18 trabajadores, una decisión que el sindicato adjudica directamente a una represalia patronal tras la negativa unánime de la plantilla a firmar un acuerdo de flexibilización y rebaja salarial.
Gran parte de los afectados registra más de 30 años de antigüedad en la empresa. La modalidad de notificación elegida por la patronal profundizó el malestar general, ya que los operarios fueron avisados de su desvinculación a primeras horas de la mañana mediante mensajes de texto a través de WhatsApp.
Meses de conflicto y el trasfondo de la represalia
En diálogo con el portal APU.uy, Nathalie Barbé detalló que este desenlace es la respuesta empresarial a un conflicto que ya arrastraba cuatro meses de tensiones. Durante este período, las y los trabajadores venían implementando medidas de fuerza consistentes en paros parciales de una hora por turno, debido a la persistente negativa de la empresa a reconocer formalmente las categorías laborales correspondientes.
Según explicó la dirigente sindical, la patronal intentó utilizar el desgaste del conflicto para presionar por una reducción de los haberes. "En estos días les quisieron hacer firmar un acuerdo de rebaja salarial. Cuando los trabajadores se negaron a firmar ese convenio, aparecieron en la mañana estos 18 despidos", denunció Barbé, inhabilitando por completo el argumento de "crisis económica" que pretendió esgrimir el grupo empresarial.
"La empresa adjudica esto a un tema económico, cuando hace muy poco tiempo firmaron un acuerdo comercial con Burger King e incluso compraron maquinaria nueva para hacerles el trabajo. No hay un problema financiero de por medio; esto es claramente porque los trabajadores no firmaron el acuerdo de rebaja salarial", sentenció la secretaria del PIT-CNT.
Persecución sindical y bloqueo al diálogo
La gravedad del hecho escaló durante la tarde de hoy. La empresa convocó a una reunión bipartita con los delegados de base, pero impidió de forma explícita el ingreso de la presidenta del sindicato de la imprenta. Ante este bloqueo, la propia Barbé, en representación de la central sindical, intentó ingresar para garantizar el derecho de asistencia gremial, recibiendo la negativa por parte de la gerencia de Casabó.
"Les aclaré expresamente si me estaban confirmando que me prohibían el ingreso a una reunión con trabajadores sindicalizados del PIT-CNT, y sin ningún tipo de problema me dijeron que sí", relató. Barbé enfatizó un dato clave que expone el carácter persecutorio de la medida: todos los despedidos son afiliados al sindicato y, en su gran mayoría, revisten el carácter de dirigentes y delegados gremiales en la planta.
Asimismo, la representante alertó sobre una campaña de amedrentamiento dirigida al personal que aún permanece en funciones. La empresa emitió un comunicado oficial enviado a los no despedidos en el que, bajo un barniz de aparente llamado a la calma, subyace una severa advertencia. "Hay un mensaje sumamente claro en esa nota: les dicen que se queden quietos y tranquilos si no quieren que esto vaya a más, lo que funciona como una amenaza de que van a ser despedidos también", apuntó.
El peso del grupo económico
Desde la central sindical se insistió en contextualizar el peso del actor empresarial detrás de la imprenta para demostrar la viabilidad financiera del negocio. Casabó pertenece al Grupo Mailhos, uno de los conglomerados económicos más potentes del país, ampliamente reconocido, entre otros negocios, por ser propietario de la tabacalera Montepaz.
"Es fundamental recalcar que estamos hablando del Grupo Mailhos. No se trata de una empresa chica; es una empresa que tiene un poder económico muy importante como para alegar 18 despidos por temas económicos", remarcó Barbé. Además, recordó que previamente la patronal ya había amenazado al personal manifestando que la retención de tareas de una hora diaria les estaba generando pérdidas catastróficas, lo cual fue desmentido por el sindicato debido a que los flujos de producción jamás se interrumpieron, no se perdió ningún cliente y el trabajo salió en su totalidad.
Horas decisivas: Ministerio de Trabajo y posible ocupación
Ante la confirmación empresarial en las últimas reuniones de que "podrían suscitarse más despidos a futuro", las próximas horas serán determinantes para el futuro de la planta de la Avenida Rondeau.
El PIT-CNT ya radicó una solicitud de audiencia urgente ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y se encuentra a la espera de la fijación de la hora para la comparecencia de las partes. En paralelo, para la jornada de mañana está convocada una Asamblea General de trabajadores en la puerta de la imprenta, instancia fundamental donde se debatirá el plan de lucha y se definirá formalmente si se procede a la ocupación efectiva de la planta.
Consultada sobre la activación de redes de solidaridad como ollas populares o canastas de alimentos para respaldar a las familias afectadas, Barbé concluyó que "eso lo van a definir mañana en la asamblea".


