“No bajaré los brazos porque allí hay seres humanos, en su mayoría jóvenes, viviendo en condiciones horribles”, con esta convicción, la diputada del MPP, Graciela Barrera, resumió el impacto que le causó la visita que hizo recientemente a la cárcel departamental de Colonia "Piedra de los Indios".
La legisladora pasó toda una tarde en la cárcel, recorriendo, conversando, y pudo ver que el deterioro del establecimiento es el resultado de años de problemas estructurales sin resolver. “No se trata de un deterioro de un día para otro. El edificio está en malas condiciones, faltan funcionarios, faltan espacios para las personas y faltan más camas. La cárcel Piedra de los Indios que yo conocí ya no existe. Me impactó el estado lamentable que presenta hoy. No está en condiciones de rehabilitar a nadie”, dijo al Portal APU.Uy al retirarse del lugar.
Barrera mantiene desde hace años un fuerte compromiso con la realidad carcelaria. Tras el asesinato de su hijo de 30 años durante una rapiña, el 14 de enero de 2009, decidió transformar el dolor en acción. Desde entonces recorre centros penitenciarios, gestiona mejoras ante las autoridades y promueve políticas de rehabilitación, convencida de que todas las personas merecen oportunidades para cambiar de vida.
Actualmente, como diputada por Montevideo, continúa visitando cárceles de todo el país. En ese marco regresó a Piedra de los Indios después de varios años y encontró una situación que calificó como crítica.
“La gente no puede estar encerrada en condiciones de hacinamiento. Tiene que salir al aire libre, trabajar, estudiar. Debe haber cambios de mentalidad y oportunidades reales para que las personas puedan rehabilitarse. Hoy las cloacas colapsan, los espacios para dormir son insuficientes y es imposible convivir en barracas donde viven 30, 40, 50 o hasta 60 personas”, sostuvo.
El establecimiento fue construido para albergar a unas 150 personas, pero actualmente hay alrededor de “330 internos”. La mayoría son jóvenes y “sin tratamiento para las adicciones. Las condiciones son indignas. Salí muy decepcionada; así es imposible hablar de rehabilitación”.
La legisladora frenteamplista reconoció que el sistema penitenciario uruguayo “está totalmente desbordado. En estas condiciones nunca vamos a lograr una libertad segura para quienes recuperan la libertad”.
Barrera también hizo hincapié en la necesidad de incorporar y fortalecer el trabajo de técnicos y educadores dentro de los establecimientos. “Si no les enseñamos hábitos básicos, como la higiene personal, o la cultura del trabajo, a esos jóvenes el narcotráfico termina captándolos, porque la mayoría de los privados de libertad provienen de contextos muy vulnerables y necesita acompañamiento. Hay que enseñar, orientar y contener, pero faltan técnicos. Este es un problema de Estado”, expresó.
Al cerrar la conversación con el Portal APU.Uy sostuvo que “los legisladores tendrían que conocer de primera mano la realidad de las cárceles. “Siempre les digo a mis compañeros de las comisiones que visiten las cárceles. Quien no las conoce no puede dimensionar cómo se vive allí. Es imposible elaborar leyes adecuadas para mejorar la situación sin ver esa realidad”.
Ella es...
Graciela Barrera es madre de Alejandro y Fabián, y abuela de Melina y Luca. En 2009, el asesinato de su hijo Alejandro en el marco de una rapiña marcó un punto de inflexión en su vida y dio origen a un fuerte compromiso con la defensa de los derechos de las víctimas de la delincuencia y sus familias.
Contribuyó a aprobación de la ley 19.039 que establece una pensión para víctimas de delitos violentos. En 2022 participó en la creación de la asociación civil Familias Presentes y Familiares de Personas Privadas de Libertad, con el objetivo de fortalecer los procesos de rehabilitación e inserción social.


