La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado este semana que el brote de mpox (anteriormente conocido como viruela del mono) en la República Democrática del Congo (RDC) y en varios países vecinos, constituye una emergencia de salud pública de alcance internacional. Esta es la segunda vez en dos años que la OMS emite tal alerta, luego de que la situación anterior, que se había extendido a Europa y América del Norte, pareciera estar bajo control.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, anunció la decisión tras recibir la recomendación del Comité de Emergencias, un grupo de científicos independientes que evalúan los riesgos para la salud global. Tedros subrayó que el brote actual no está asociado con una sola variante del virus, sino que involucra múltiples variantes, cada una con diferentes niveles de riesgo y patrones de contagio.
Además, el brote ha comenzado a afectar a países que nunca antes habían reportado casos, como Uganda, Ruanda, Burundi y Kenia, lo que ha incrementado la preocupación internacional.
La OMS enfatiza que una respuesta coordinada a nivel global es crucial para contener la propagación del virus y proteger vidas.


