La expresidenta de Chile participó en Montevideo del seminario sobre geopolítica, multilateralismo y democracia paritaria organizado por IDEA Internacional y advirtió sobre los riesgos que enfrenta la democracia a nivel global.
La expresidenta de Chile Michelle Bachelet participó este miércoles en el seminario “Geopolítica, multilateralismo y riesgos para la democracia paritaria en el nuevo orden internacional”, realizado en el Palacio Legislativo con organización de IDEA Internacional. Durante su conferencia magistral, Bachelet realizó un diagnóstico crítico del escenario internacional actual, marcado —según señaló— por guerras, desigualdad, polarización política y debilitamiento democrático.
La exmandataria advirtió sobre el crecimiento de liderazgos autoritarios que llegan al poder mediante elecciones democráticas pero luego erosionan las instituciones desde dentro.“Hay gobernantes que llegan al poder por el voto, pero una vez allí hacen todo lo posible para erosionar el Estado de derecho”, afirmó.
También alertó sobre el impacto de la desinformación, los discursos extremistas y los cambios tecnológicos acelerados, particularmente el desarrollo de la inteligencia artificial.
“Si la inteligencia artificial se alimenta de datos que replican sesgos históricos, corremos el riesgo de profundizar desigualdades”, sostuvo. Bachelet vinculó además la crisis democrática regional con la desigualdad social y la pérdida de confianza en las instituciones políticas.
“La gente desconfía de la política y de los políticos porque la experiencia les ha enseñado que las promesas rara vez se cumplen”, señaló. Uno de los ejes centrales de su exposición estuvo dedicado a la participación política de las mujeres y a la necesidad de avanzar hacia democracias paritarias.
“Ninguna sociedad alcanzará su potencial de desarrollo dejando fuera a la mitad de la población”, afirmó la expresidenta chilena al defender una mayor presencia femenina en los espacios de decisión. Bachelet recordó que las mujeres siguen subrepresentadas en parlamentos y gobiernos de América Latina y advirtió sobre los retrocesos culturales impulsados por sectores conservadores y de ultraderecha.
“Estamos viendo retrocesos importantes. En algunos países la palabra género está prohibida”, expresó.
La ex presidenta también señaló que la violencia política y digital contra las mujeres continúa siendo uno de los principales obstáculos para su participación plena.En el tramo final de su intervención reivindicó formas de liderazgo basadas en el diálogo, la empatía y la escucha.
“La autoridad no está reñida con la empatía ni la firmeza con la escucha”, concluyó.


