31 de Mayo del 2022
Sala de Redacción
APU en Omán congreso que reúne a sindicatos de todo el mundo
APU en congreso de la FIP solidaridad entre trabajadores y rechazo a los discursos de odio y la desinformación
Fabián Cardozo representando a APU en Omán
Foto: APU

El 31º Congreso Mundial de la FIP se celebrará del 31 de mayo al 3 de junio de 2022 en Mascate (Omán). Más de 250 participantes, representan sindicatos y asociaciones de periodistas de 92 países, el Congreso tendrá el espionaje a periodistas y el fin de la impunidad de los crímenes contra los trabajadores de los medios de comunicación en el centro de su agenda.
 

El Congreso Mundial de la FIP, organizado por la Asociación de Periodistas de Omán (OJA), dará comienzo el martes 31 de mayo con un debate de alto nivel sobre el impacto de la pandemia de la Covid19 en el periodismo y las redacciones y las acciones de los afiliados de la FIP para salvar puestos de trabajo y vidas en estos dos últimos años. En el  congreso participa  representando a la APU su presidente Fabián Cardozo. 

La Federación de periodistas de America Latina y el Caribe Fepalc de destacada presencia en la reunión impulsará una moción que a iniciativa de APU y en coordinación con compañeros de la región busca condenar los discursos de odio y la estigmatización de  periodistas .

La declaración textualmente solicita que “ se proteja y garantice el derecho a la pluralidad y calidad de la información al servicio de la ciudadanía, según es reconocido en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la legislación de muchos países democráticos.

2.- Hace un llamamiento a las empresas de medios de comunicación, de manera especial a las de televisión, para que asuman, fomenten y defiendan que sus periodistas desarrollen su trabajo con criterios estrictamente profesionales, rechazando las presiones políticas, económicas o de cualquier ámbito que distorsionan la calidad de los productos informativos.

3.- Pide a los y las periodistas que desempeñen su trabajo con honestidad e independencia, desterrando la práctica de un periodismo polarizado por intereses ideológicos que desprecia el interés informativo de la ciudadanía.

4. Asimismo, pide a todos los sindicatos y organizaciones de la FIP que denuncien las presionesque reciban sus miembros y asociados en el ejercicio de su trabajo, cualquiera que sea su origen, empresarial, gubernamental o de cualquier otro tipo.

5.- Proclama la necesidad de practicar un periodismo digno, guiado exclusivamente por una finalidad informativa plural y de calidad como parte necesaria e imprescindible en una sociedad democrática.

6. Pide que la FIP y el conjunto de las organizaciones que la integran se impliquen en mayor medida en el debate global contra la polarización, para resistir mejor contra la desinformación y los discursos del odio, que socavan la convivencia de todos y fragilizan la democracia.

19. El crecimiento de la extrema derecha en América Latina y la amenaza del fascismo

Propuesta por la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC)

Considerando:

Que la última década, América Latina, especialmente el Cono Sur, pero también el Caribe, vivió una especie de vaivén ideológico que ha alternado el crecimiento de gobiernos de izquierda con el resurgimiento de movimientos de extrema derecha, claramente con un sesgo fascista o neofascista Brasil, Argentina, Perú, Chile y Bolivia, Honduras y Paraguay, para ser más explícitos, vieron a los gobiernos progresistas sustituidos por movimientos conservadores en pocos años y todos siguiendo un guión que hay que hacer explícito.

Que América Latina y el Caribe, que había logrado salir de décadas de sanguinarias dictaduras militares apoyadas principalmente por Estados Unidos y la transición con cierta eficiencia a regímenes democráticos con enfoque nacionalista y desarrollista, comienzan a verse afectados por movimientos "libertarios" basados en los principios de la no política y de la “renovación” a cualquier precio que se articulan a través de las tecnologías digitales y las incipientes políticas de identidad. Primero Honduras, luego Paraguay y luego Brasil, con distintas situaciones económicas y sociales, sufren los mismos

tipos de agresiones por parte de grupos juveniles, convocados por internet y con banderas difusas que parecen ubicarse principalmente entre los debates de género y étnicos, pero que también reclaman la libertad como principio absoluto y cuestionan principalmente a los gobiernos progresistas. Estos movimientos, hoy colocados por algunos en el concepto de Guerra Híbrida o Bajo Impacto, cayeron para desmantelar la política clásica y reemplazarla, en parte, por políticas comportamentales de contenido mesiánico.

Que junto a este movimiento aparentemente libertario, reaparecen grupos articulados en torno a radicales de extrema derecha, con una lucha cada vez más explícita contra los ya atomizados grupos de gays, feministas, negros e indígenas. Este nuevo fascismo no reivindica el nacionalismo ni la pureza étnica, salvo en casos esporádicos, el enemigo declarado son las naciones-estado.

Que las nuevas tecnologías, la crisis de la esfera pública democrático-burguesa fueron decisivas para que este nuevo fascismo, fundamentalista religioso, negacionista de la ciencia y explícitamente defensor de la violencia, creciera en los focos de las crisis sistémicas que produjo el capitalismo mundial, independientemente de la naturaleza local-gobiernos.

Que la crisis de la esfera pública burguesa tiene la crisis de la prensa como principal combustible. El periodismo se posiciona espontáneamente en la condición suicida de apologista acrítico de las nuevas tecnologías y cómplice de gobiernos de derecha surgidos de la crisis política cuyos resultados más claros y llamativos son Bolsonaro en Brasil, Macri en Argentina y Piñera en Chile.

Que el balancín político, impulsado por las crisis económicas y la rapidez que brindan las mismas tecnologías que impulsaron a la extrema derecha a reaparecer en la región, vuelve a su lugar y Fernández reemplaza a Macri, Lula se libera tras el caso más escandaloso de lawfare en Occidente , Boric reemplaza Piñera y en Bolivia el golpe se revierte en un año. Detrás de estos disturbios hay una prensa ambigua que, apostando por soluciones autoritarias, también contribuye a un periodismo al servicio del interés público, como lo hizo la contradictoria brasileña Rede Globo, que al mismo tiempo defiende un lowfare contra Lula y crea un consorcio de diarios que ayudan a la sociedad brasileña a enfrentar la política de salud criminal de Bolsonaro.

El Congreso resuelve:

Que para enfrentar la ola de ideologías de extrema derecha que azota a la región, los periodistas de América Latina y el Caribe exigen a su Federación Internacional:

1) La defensa de un periodismo de calidad que permita a la sociedad constituirse en democracias fuertes y vigorosas

2) Apoyo a movimientos étnicos y de género que defienden la libertad y la vida

. 3) La defensa de los estados nacionales que asentaron sus autonomías

4) Combatir las fake news y promover la difusión de la verdad.