Hombre de radio, publicista, escritor, investigador, creador de infinidad de personajes de novela histórica gráfica, entre ellos el primer superhéroe uruguayo "PELOTUDO" con el poder de nunca hacer nada. Se pueden ver cosas de Gonzalo en instagram en @eyhistorietas
Entrevistamos a Gonzalo Ehyerabide días previos a la presentación de su libro en el Museo Nacional de Artes Visuales. Las fotos que adjuntamos corresponden a ese evento.
Roberto Saban: ¿Así que tu reciente libro “¿ARTIGAS UN PATRIOTA SIN PATRIA” no refiere al prócer José Gervasio exclusivamente, como desprevenidamente uno cree por el título?
Gonzalo Ehyerabide: Eso lo dejo a interpretación de los “miralectores”. Allí está José Gervasio, y toda su famila. Y también objetos de su propiedad para la producción de su riqueza. Entre ellos, seres humanos. Esclavizados. Uno integró aquél grupo que no eran “33” ni todos “orientales”: Joaquín Artigas.
RS: El historiador argentino Felipe Pigna prologa tu historieta histórica y dice que es “un gran trabajo” y destaca el rescate de “historias menores”. Cuentales por favor a los lectores del Portal APU.uy el proceso de esta investigación.
GE: Esta novela gráfica llevó un proceso de trabajo de dos años y medio dividido aproximadamente en tercios. Unos 10 meses de investigación histórica, 10 de guión y 10 de dibujo. En realidad se superponen.
Empecé bocetando y días antes de entrar a imprenta estaba haciendo ajustes históricos como agregarle la tilde que tenía en la “ó” de “LIBERTAD ó MUERTE” aquella bandera de los 33.
Como dice Pigna, no quedan casi datos sobre la vida de los esclavizados afro en el Río de la Plata. Sin embargo sí nos consignan las listas militares de la época algunas referencias a Joaquín Artigas, tomadas en la obra mejor documentada y con mayor contundencia a mi modo de ver realizada hasta el momento sobre su historia, que es el libro “Los libertadores de 1825” de Aníbal Barrios Pintos editado por Banda Oriental en 1976. Allí en el capítulo “Los africanos” se dedica una página y media a Joaquín Artigas y media al otro africano, Dionisio Oribe.
Son grandes historias. Minimizadas, como dice Pigna, “no casualmente”
RS: Hay dos hallazgos sorprendentes en tu bucear por la historia que son los personajes afro escondidos detrás del cuadro de los 33 Orientales de Juan Manuel Blanes y el dueño del primer barco esclavista que llegó directo a Montevideo desde África.
GE: Claro, ellos dos: Dionisio Oribe (esclavizado de Manuel Oribe) y Joaquín Artigas (esclavizado de Pantaleón Artigas) aparecen tapados. No podemos ver sus rostros. Brazos en alto de figuras en primer plano los ocultan. Obviamente, si consideramos que este lienzo de enormes dimensiones inaugurado con toda la pompa y que es una pieza central hoy del Museo Blanes, es la mayor pintura de nuestra historia nacional. Bien, allí está retratada la imagen que quisimos construir como pueblo de nosotros mismos.
Lo que queremos ocultar habla tanto o más de nosotros y nostras como lo que queremos que se vea.
RS: Tu casa paterna era una gran biblioteca, ¿quiénes fueron tus padres y porque te dejaron ese bichito tan fuerte por la cultura?
GE: Mi viejo fue Gley Eyherabide, periodista y escitor.
Mi vieja Graciela Mántaras Loedel, crítica literaria y también escritora, pues dejó una novela que Tousquets editó el año pasado en forma póstuma.
Ambos escribían en “Marcha” y Zelmar Michelini fue uno de sus queridos amigos y testigo de su matrimonio. Nací en una casa quinta pero me crié en edad escolar y liceal en una casa de tres pisos. No conocí las paredes hasta que salí de ella, porque 25.000 libros las cubrían por completo.
RS: Escribís, guionas, dibujas, hiciste radio, haces humor. ¿De que vivís?
GE: Con la radio y la publicidad me he ganado la vida para poder vivir de las historietas y la literatura.
RS: ¿Porque el género historieta tiene tanto atractivo? ¿A vos, porqué te atrajo?
GE: Me hice historietista el día en que mi viejo me regaló Asterix y Cleopatra y me envalentoné a hacerlas desde el Río de la Plata cuando mi abuela me regaló el “Peloduro” editado por ARCA, donde en los globitos de diálogo se podía decir “Ché”, “Vó”, “¿Qué hacés, vejiga?”.
Asterix fue inspirador y Peloduro, además, habilitador.
Además, mi viejo se exilió un tiempo en Venezuela y nos escribíamos cartas con dibujos.
Creer que la historieta es un género menor es de personas de intelecto menor. Es como creer que la ópera es algo menor porque une teatro y música. La historieta es hija del dibujo y la literatura. Pero es un género único, un arte que tiene algo que ninguna otra tiene: la linea esa en el medio de cada viñeta (o cuadrito), esa elipisis de tiempo que dura lo que siente el “miralector” (un millón de años o una décima de segundo) marca un ritmo y estilo formal de narración, que no lo tienen ni el cine, ni la pintura, ni la danza, ni la literatura ni ninguna otra manifestación artística. Por ello, por ser única, es un arte. Ni menor ni mayor que otras.
RS: ¿Como fue el proceso para dibujar y generar estos textos?
No lo sé realmente. Es algo visceral. Se me apareció Joaquín Artigas el 25 de agosto de 2020 y cuatro días después (instagram en @eyhistorietas no me deja mentir) publiqué su boceto. Ni idea que iba a hacer una historieta larga sobre él. Luego mientras imagino y boceto personajes fui investigando históricamente y de la propia historia nacían escenas.
Por ejemplo, me entero que el esclavista naviero Simeon Potter le dijo a su párroco que quería "tirase sobre un montón gigantes de saco de plata española y lingotes de oro y fue y lo hizo. ¡Eso ocurrió realmente! Por eso lo único que hice yo fue dibujar al tipo parecido a Rico McPato. Nada más.
RS: La historieta histórica uruguaya ha dado nombres prestigiosos al género. Nos mencionarías algunos.
GE: El humor uruguayo nos dio, más allá de la historieta al gran Cuarteto De Nos y su “El día en que Artigas se emborrachó”. Nos dio a Jorge Esmoris y Marcos Morón con “Orientales la Patria y la Cumbia” entre otras obras. Pero además nuestro campo está en JUCECA, el gran inspirador de tantos de nosotros y del Inodoro de Fontanarrosa, como él ha reconocido.
"Peloduro" como historietista nos da el mejor retrato histórico de los campeones del 24 y 28. Contado desde el habilidoso goleador de barrio y su amigo vecino de todas las horas, el canillita El Pulga. Ahí está todo: la rica y gran historia contada por los pobres y pequeños hombres y mujeres: todos nosotros.
También está el gran Ombú y su Artigas de poncho a caballo y tanta obra de nuestra identidad, su eterno “Rodríguez” de Paco Espínola.
Y estoy maravillado porque cuando me interesé en hacer novela gráfica histórica, de pronto descubrí que había unos cuantos colegas haciendo obra, recorriendo el mismo camino con libros de historia en la mochila y el guión en una mano y la pluma en la otra otra.
La fuerza de mi ignorancia y la debilidad de mi memoria cometerá imperdonables ausencias, pero mencionaré mis últimos gratos descubrimientos: "El Prócer Zombie". Una maravilla en tres volúmenes de los hermanos Silva.
Tenemos a Rodolfo Santullo, un guionista consumado que entre otras obras investiga en la historia sobre la vida de Zitarrosa o “Los últimos días del Graf Spee”, entre otras.
“El Tony” es una historieta sobre Juan Antonio Lavalleja, plena de humor hilarante de Alejandro Torre y Matías Berbejillo.
La obra “Cardal” de Bentancor y Ginevra cuenta esa batalla, donde muere Maciel (caritativo fundador de un hospital construido con la riqueza de su gran negocio como tratante de esclavos). En esa batalla peleó José Gervasio Artigas también.
Las del Río de la Plata fue de las pocas invasiones en que los ingleses fueron derrotados. Fue un triunfo criollo, de los vecinos, porque hacía 22 años que España no mandaba un solo milico a Montevideo (eso se cuenta en mi ARTIGAS también).
El equipo de humoristas gráficos de Guambia durante muchos años mantuvo viva la llama de la historieta histórica. Un lector me acaba de enviar una divertidísima doble página de la Jura de la Constitución que publicó Hornes, por ejemplo. Y como esas, mil…
Ahora mismo tengo para leer en mi escritorio la “Bernardina” de Matías Castro y Daniel González.
Hay un sitio con mucha historieta histórica que apunta a una función educativa y es www.bandas educativas.com
RS: Tus personajes hablan como nosotros en contextos barrocos de humor negro. ¿Podrías describir alguno de los tantos personajes que creaste con la firma de “Eyhe”?
GE: De niño creé a un gaucho que se llamaba Profeto Barboza. Tuvo que esperar 45 años para ser publicado como uno de los personajes de ARTIGAS EL PATRIOTA SIN PATRIA.
Más que personajes que se mantengan o repitan creo historias, momentos, situaciones.
Así fue Mundo Farol (donde Jesús María Ezequiel o el “Cieguito” eran habituales) y La Página del Dr Rocaforte por años en Guambia.
Así también “Experimento Ponsonby” en Brecha, donde recurrentemente aparecía Santini, un político absultamente amoral, o Sánchez Padilla, o Blat y Ponsonby.
También allí creé al primer superhéroe uruguayo: “Pelotudo”. Un superhéroe con una ”P” en el pecho, la capacidad de volar (lentamente) y un parecido físico notable con un escroto. Tiene el increíble poder de nunca hacer nada, de lograr que todos y todas alededor cesen en sus esfuerzos, se depriman, jamás concreten nada y dejen para pasado mañana lo que debían haber hecho ayer. Podría haber hecho más historietas de “Pelotudo”, pero me pelotudié.


