La norma prioriza la prevención, la educación y el trabajo con las comunidades. El país se convierte en el primero de América Latina en contar con una legislación específica contra esta práctica.
El Congreso de Colombia aprobó este miércoles una ley destinada a prevenir, atender y erradicar la mutilación genital femenina (MGF), una práctica que afecta principalmente a niñas indígenas y que durante años fue denunciada por organizaciones de derechos humanos, lideresas comunitarias y organismos internacionales.
La iniciativa superó su último debate en el Senado a pocos días del cierre de la legislatura, evitando que el proyecto perdiera estado parlamentario y debiera reiniciar todo su trámite legislativo. Ahora solo resta la sanción presidencial para que la norma entre en vigor.
La nueva legislación establece medidas de prevención, sensibilización, atención integral a las víctimas y coordinación institucional para enfrentar una práctica considerada por Naciones Unidas y otros organismos internacionales como una grave violación de los derechos humanos de niñas y mujeres.
La mutilación genital femenina comprende procedimientos que implican la extirpación parcial o total de los genitales externos femeninos o cualquier otra lesión de los órganos genitales por razones no médicas. Según datos citados por las organizaciones impulsoras de la ley, entre 2020 y 2025 se registraron 204 casos en Colombia, de los cuales 177 correspondieron a niñas indígenas, principalmente en los departamentos de Risaralda y Chocó.
Uno de los aspectos destacados de la norma es que no adopta un enfoque punitivo, sino preventivo y pedagógico. El texto promueve la creación de una política pública nacional para erradicar la práctica, fortalecer los sistemas de información y desarrollar estrategias de acompañamiento junto a las comunidades indígenas, especialmente con el pueblo emberá, donde se han documentado la mayoría de los casos.
La aprobación fue celebrada por organizaciones de derechos humanos y lideresas indígenas que participaron activamente en la construcción del proyecto. Claudia Queragama, representante de una comunidad del Chocó, destacó que la nueva ley responde a una demanda histórica de las mujeres indígenas para proteger a las niñas y garantizar que sus derechos sean respetados.
Por su parte, Juliana Domicó, representante de la Gran Nación Emberá, advirtió que el desafío recién comienza y pidió que la normativa se traduzca en acciones concretas. “Esperamos que esta ley no se quede en letra muerta”, expresó ante el Senado tras la votación.
Con esta decisión, Colombia se convierte en el primer país de América Latina en contar con una legislación específica sobre mutilación genital femenina. De acuerdo con la organización Equality Now, la práctica ha sido documentada en al menos 94 países y solo 59 cuentan con marcos legales específicos para combatirla.
Organismos como Unicef y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han advertido que la mutilación genital femenina puede provocar graves consecuencias físicas y psicológicas, entre ellas hemorragias, infecciones, dolor crónico, complicaciones obstétricas, depresión, ansiedad y estrés postraumático.
La aprobación de la ley representa un avance histórico en la protección de los derechos de las niñas y mujeres colombianas y abre una nueva etapa en la lucha por la erradicación de esta forma de violencia de género.


