10 de Septiembre del 2021
Carlos A. Marichal
Empatía vecinal
Entre la solidaridad y el compromiso
Huerta comunitaria. Barrio Campisteguy Las Piedras
Foto: Gentileza Colectivo Elepé

"Somos un grupo de gente que se organizó para accionar contra las injusticias de manera solidaria", así se presenta el Colectivo Elepé.

Para conocer de que se trata este colectivo, Portal APU.uy contactó a integrantes del mismo de donde surgió un encuentro y el siguiente intercambio que, si bien en el momento se encontraban Franco, Pablo y Emiliano, Franco fue quién tomo la posta: “Surge como una iniciativa a raíz de la pandemia de un grupo de militantes sociales y estudiantiles para juntarse para realizar una olla popular, y enseguida toma como otra forma, que fuera algo más que una olla y generar un espacio social donde se puedan generar otras actividades que no sea solo un plato de comida”.

El colectivo se define como una organización juvenil, pero también lo integran personas de diversas edades. El espacio fue pensado para trabajar colectivamente y eso genera que muchos vecinos se arrimen y sean integrantes, “capaz que en una actividad haya 20 personas y en otra haya 50, eso varía según la actividad”, afirmó  Franco.

Tienen presencia en los barrios de Villa Esperanza, Campisteguy, Las Torres y San Isidro que integran los municipios de Las Piedras y 18 de mayo respectivamente. “En San Isidro estamos dando una mano en el merendero, en Las Torres olla y merendero. También estamos construyendo un local que oficie de merendero, pero que a su vez sea salón social y centro barrial. Apostamos con los vecinos a generar esos espacios para buscar soluciones a los problemas habitacionales, y todo lo que sea con la regularización de los servicios básicos y también para realizar diversos talleres, ya sean de género, manualidades y todo lo que sea”, agregó.

Preguntamos cómo son recibidos a la hora de llegar a un barrio, como los ven. “Nosotros en realidad tenemos una llegada bien horizontal, frontal. Llevamos con un poco de harina, otro trae grasa, hacemos unas tortas fritas y charlamos. Vemos de dar una mano, de organizar los destinos del barrio y ver que poder hacer. Claramente la radiografía que vemos es que hay de todo para hacer que no solo es un plato de comida, ni tampoco la organización por el agua, hay un trasfondo multidimensional muy grande y nosotros creemos que la salida es colectiva. Entonces el recibimiento es con las manos abiertas. Somos estudiantes y trabajadores que lo único que nos diferencia de estas personas es que tenemos trabajo, pero mañana lo podemos perder y quizás mañana nos vemos en la misma situación, por eso siempre decimos, cuando hablamos de colectivo social y popular, lo pensamos siempre como un colectivo de base, de barrio, de encontrarse y buscar soluciones. Involucrar a todos los vecinos y que el colectivo sea como una herramienta” asegura Franco.

"Para nosotros las ollas no son una solución ni digna, ni contra el hambre".

Al ir disminuyendo el apoyo solidario, los vecinos sintieron la necesidad de plantar y crear huertas para que, esas verduras fueran parte del sustento para las ollas. “Entonces pensamos, porque no generar algo comunitario donde la gente puede venir, pueda aprender y a su vez pueda llevarse sus alimentos yendo hacia el camino de en algún momento claramente bajar las ollas. Para nosotros las ollas no son una solución ni digna, ni contra el hambre”, nos dice Franco y continúa diciendo “generar esa autonomía, conocer un poco más sobre el derecho a la alimentación y el derecho a la soberanía alimentaria”.  

En marzo de este año comenzaron unos talleres con apoyo de la Facultad de Agronomía y Comunicación, a raíz de una iniciática del Municipio de las Piedras quién los vinculo. Los talleres son los sábados cada 15 días y se realizan en la huerta que el colectivo tiene en el barrio Campisteguy. “Se aprende de todo un poco y especialmente en lo que es la soberanía alimentaria y obviamente, todo sobre la agroecología, no usamos ningún tipo de fertilizantes químicos, todo a base orgánico”. 

Con respecto a si reciben apoyo institucional, ya sea la de Intendencia, Mides ,etc, nos comenta “Se recibe apoyo del gobierno de Canelones, a través de los municipios, Cada 15 días se reciben alimentos secos, fruta, carne, y después obviamente aportes de los propios vecinos". El salón barrial que se vienen construyendo en las Torres, sale de una propuesta de trabajo de los propios vecinos quienes junto al colectivo presentaron el proyecto al concejo municipal y luego se aprobó, “gran parte de los materiales de construcción los aporta el municipio”, afirma.

Para ir cerrando la charla le preguntamos que sigue de acá hacía delante ante lo cual comentó: “nosotros como colectivo social y popular, somos un colectivo político, no político partidario, porque si ayudas en las ollas de los barrios o los que hacen una zanja para que la vecina no se inunde, no estamos hablando solo de solidaridad sino haciendo política pública. El colectivo tiene una línea de trabajo entre nosotros, los sindicatos, y las organizaciones sociales y nos queremos siempre dar un abrazo, luchando juntos”.

Supimos que, previo a este encuentro, los tres entrevistados llegaban de solidarizase con los trabajadores del sindicato de la química que se encontraban ocupando la planta de Fármaco Uruguay, “si bien siempre nos están apoyando diferentes sindicatos, con algunos tenemos más llegada, dado que algunos integrantes del colectivo son parte. Nos dan una mano tremenda el SIMA, la pesca, FOEB, FANCAP. Nuestro festejo del día del niño contó con el apoyo de esos sindicatos. Somos también integrantes de la Intersocial Las Piedras y una cosa que resolvimos fue sumarnos a la recolección de firmas para derogar los 135 artículos de la LUC. Desplegando mucha militancia territorial en barriadas, ferias y demás”, concluyo Franco.