La llegada de Julia Paternain Muniz (Hija de Gabriel Paternain y Graciela Muniz) en el tercer lugar tomó por sorpresa a la organización del Mundial de atletismo de Tokio 2025, que no tenía preparada la bandera uruguaya.
Así empieza una conocida canción del grupo de rock argentino Sumo. Famosa si las hay en estos lares rioplatenses.
Eso debe haber pedido Julia, - yo quiero mi bandera -, ahora, medallista de bronce del Mundial de Atletismo de Tokio, logro que obtuvo por primera vez en la historia para una mujer latinoamericana: una medalla en la Maratón Mundial.
Tal es así, que se ve en una imagen (y no la única) a Julia rodeada de la ganadora y la ubicada en segundo lugar, ambas con su bandera, Julia, tiene una toalla sobre el hombro.
La anticiparon - en el primer y segundo lugar de la prueba -, las estrellas de este deporte: la campeona olímpica en Tokio 2020, la keniata Peres Jepchirchir, ganadora del oro; y la subcampeona olímpica en París 2024, la etiope Tigst Assefa, que se alzó con la plata. Tal la dimensión que toma el logro de Julia.
Ubicada actualmente en el 288º puesto en el ranking mundial, no estaba ni siquiera en sus planes ganar una medalla en el Mundial de Atletismo 2025.
Es que Julia Paternain Muniz corría su segunda maratón. Se había fijado como primera meta terminarla, como segunda prioridad, llegar entre las 30 primeras y como máxima ambición finalizar entre las primeras ocho.
"Estaba aterrada de que no fuera la meta", dijo para World Athletics bromeando. "Todavía pensaba que quedaban otros 400 metros para el final. No me lo creía. Uno de los oficiales me tuvo que decir que había acabado la prueba".
Ella se sorprendió a sí misma cuando, en su debut en un maratón el pasado mes de marzo, batió el récord nacional de Uruguay (2:27:09) y ahí, logró el boleto al Mundial de Atletismo 2025 para correr en las calles de Tokio asumiendo que "la medalla ni siquiera estaba en el radar".
“Tengo tres pasaportes y una tarjeta de residencia”, explicó en la zona mixta. “Nací en México, toda mi familia es uruguaya y crecí en Inglaterra desde los dos años. Ya corrí por Gran Bretaña, en el Campeonato Europeo Sub-23, y ahora corro por Uruguay”. Vive actualmente en Arkansas, lugar con mucho verde a orillas del Mississippi.
La decisión de correr por Uruguay fue personal. “Mi sangre es uruguaya”, dice. Está federada por el Club Nacional de Football en Atletismo.
Su papá Gabriel es doctor en Matemáticas, que luego de radicarse en México (León) donde ella nació, fue a enseñar a Cambridge. Su mamá Graciela es una especialista de grado universitario en Estadísticas. Casi toda su familia vive en Uruguay, y ella creció pasando las vacaciones y las tradicionales fiestas en la capital, Montevideo, corriendo por el tradicional paseo del Parque Rodó donde está la popular Playa Ramírez. todo su desarrollo y crecimiento fue en Inglaterra.
"No me gusta el mate", dijo riéndose en la zona mixta después de la prueba, en alusión directa a la tradicional bebida de yerba. "Esa es la única cosa, fuera de eso, soy uruguaya".
Empezó a competir en 2017 en Cambridge y luego ya residiendo en Estados Unidos, ganó varios torneos atléticos en la Asociación Nacional Atlética Universitaria (NCAA).
Su Tío Rafael, es un reputado doctor en Sociología y Pro rector de Programas Integrales de la Universidad Pública (UDELAR) y con conocida actividad política en la izquierda uruguaya. Suplente en el Senado de la República.
Antes de la carrera, su mamá Graciela le dijo que se concentrara en el objetivo, y que, recordara una frase histórica del gran capitán de la Selección Obdulio Varela, antes de salir a la cancha en Maracaná en la recordada final ante Brasil hace 75 años “los de afuera son de palo”, en referencia a que el ruido, la cohetería, el bullicio de aquellas doscientas mil personas no debía influir en los “celestes” en la cancha.
La “Celeste” que lució orgullosa, otra vez estuvo en un podio mundial. Julia logró entrar en la mejor historia del deporte uruguayo, y celebró con su mágica sonrisa, la obtención del bronce. Aun sin la bandera uruguaya que en Tokio no apareció.
Como dijo Obdulio después del partido en Maracaná, cuando no aparecía Jules Rimet con la Copa, "vamos, que con la Copa o sin la Copa los campeones somos nosotros".
Ernesto Ortíz Gómez


