10 de Diciembre del 2025
Laura Manzino
Más allá de todos los límites
Israel irrumpe en una sede de la ONU en Jerusalén Este
Momento en que se iza la bandera israelí en sede de la UNRWA
Momento en que se iza la bandera israelí en sede de la UNRWA
Foto: x.com/IsraelVive1948/status/1998015551487046082

La tarde del lunes, alrededor de las 16:00 hora local, fuerzas policiales israelíes irrumpieron en la sede de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en Jerusalén Este, retiraron la bandera de la ONU e instalaron en su lugar la bandera de Israel.

La UNRWA —creada en 1949 por resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas— nació como respuesta a la crisis humanitaria de 1948, producto de lo que en árabe se ha dado en llamar la primer Nakba, traducido como “catástrofe”, cuando más de 700.000 palestinos fueron desplazados de sus hogares. Su mandato original, era brindar asistencia, protección y servicios básicos a esa población refugiada, misión que con el paso de las décadas se amplió y hoy abarca educación, salud, ayuda alimentaria y apoyo humanitario a más de 5,9 millones de palestinos en Gaza, Cisjordania, Jordania, Líbano y Siria. Aunque su sede principal está en Amán, la oficina de Jerusalén Este ha sido históricamente un punto de articulación política y administrativa clave.

No es la primera vez que instalaciones de UNRWA son blanco de ataques israelíes —su sede central en Gaza fue bombardeado en 2009—, pero la irrupción policial en Jerusalén Este, con la retirada de la bandera de la ONU y su sustitución por la de Israel, marca un precedente inédito en cuanto a la violación de la inviolabilidad de una sede de Naciones Unidas en la ciudad ocupada.

Según testigos y fuentes de UNRWA, los agentes ingresaron al complejo confiscando equipos informáticos, mobiliario y documentación.

La irrupción provocó una inmediata reacción de la ONU. El secretario general, António Guterres, expresó su “profunda preocupación” y recordó que los locales de Naciones Unidas “son inviolables” bajo la Convención sobre Privilegios e Inmunidades de 1946. El comisionado general de UNRWA, Philippe Lazzarini, calificó el hecho como un “precedente extremadamente peligroso”, subrayando que ni siquiera durante periodos de fuerte tensión la agencia había sido objeto de una operación policial de este tipo en Jerusalén.

Israel, por su parte, defendió la acción como una medida administrativa destinada a embargar bienes por supuestos impagos de tasas municipales, aunque expertos en derecho internacional señalaron que esta explicación es incompatible con la normativa que rige a los organismos de la ONU, tradicionalmente exentos de impuestos locales y protegidos por inmunidad diplomática.

La decisión de retirar la bandera de Naciones Unidas e izar la de Israel en su lugar fue leída por analistas como un gesto político destinado a reforzar el control israelí sobre Jerusalén Este, territorio considerado ocupado según el derecho internacional. Diversos gobiernos y organizaciones humanitarias denunciaron el operativo como un intento de deslegitimar a UNRWA, agencia que Israel viene criticando desde hace años por su trabajo con la población palestina refugiada.

En paralelo, organizaciones de derechos humanos advirtieron que el episodio se produce en un contexto de creciente debilitamiento del sistema multilateral de protección humanitaria en la región. Desde 1948, UNRWA ha sido uno de los principales actores humanitarios, proporcionando educación, salud y asistencia básica a millones de palestinos.

Mientras la ONU evalúa posibles acciones diplomáticas, tanto la sede como la bandera retirada se han convertido en un nuevo símbolo de la disputa en torno al estatus de Jerusalén y del lugar que las instituciones internacionales ocupan en un proceso históricamente marcado por la tensión entre soberanía, legalidad internacional y derechos humanos.