El psiquiatra Juan Triaca*, director adjunto de la Dirección Nacional de Drogas, reflexiona sobre los desafíos para prevenir el consumo de sustancias en adolescentes. Advierte sobre una sociedad de consumo que promueve soluciones rápidas, el debilitamiento de las instituciones y la responsabilidad central que deben asumir los adultos.
Consultado por el Portal APU.Uy sobre cómo trabajar con adolescentes de entre 13 y 15 años para evitar que se inicien en el consumo problemático de sustancias, el psiquiatra Juan Triaca planteó que la prevención no puede centrarse únicamente en esa franja etaria. “Más que trabajar con los adolescentes es hacerlo junto con ellos, con la familia y con la sociedad toda. Estamos inmersos en una sociedad de consumo que promueve no pensar, no sufrir, no angustiarse, y resolver todo con un objeto”, explicó. En ese sentido, advirtió que esos mensajes comienzan en la infancia, cuando para calmarlo al niño le dicen: ‘comprate un caramelo, un chupetín’, y después, en la adolescencia, ese darle dinero para ‘comprate algo’ puede derivar en energizantes o incluso en cocaína”.
Triaca señaló que una de las causas de la situación que atraviesan niños, adolescentes y adultos es el debilitamiento de las instituciones. “La familia, las instituciones educativas, deportivas y sociales, ya no operan como buenas referencias para las nuevas generaciones, y eso es un enorme problema”, sostuvo. A su entender, los adultos deben “poner lineamientos” que ayuden a la maduración de los jóvenes, teniendo en cuenta que “la madurez neurobiológica recién se alcanza entre los 24 y 25 años. A veces les digo a los pacientes que me da lo mismo el dulce de leche que la cocaína, porque también hay niños y adolescentes con graves problemas por el consumo excesivo de azúcar o sal, que les provoca daños importantes”, ejemplificó.
Otro fenómeno que señaló el médico psiquiatra es la adicción al juego, en particular a las apuestas online. “Funciona como cualquier otra adicción, porque la ilusión de que, ‘si juego, puedo ganar’. Son chicos que se van aislando, y si no hay familia, entorno y un sistema de salud reforzado que los ayude a salir, la situación es muy preocupante”.
La responsabilidad no debe recaer únicamente en los jóvenes. “Siempre digo que hay algo que los adultos estamos haciendo mal, porque no les estamos dando un buen lugar social a nuestros jóvenes. Se pone el foco en ellos, pero somos los adultos los que tenemos que ser buenos referentes, sabiendo que todavía no han logrado su desarrollo mental completo”.
Triaca también destacó el enorme potencial de las nuevas generaciones. “Los jóvenes son maravillosos en creatividad cuando encuentran buenas referencias. Tienen una riqueza enorme, son la mejor franja etaria humana”, dijo, y afirmó “pese a que a los 18 años la ley habilita a casarse, manejar o votar, neurobiológicamente siguen siendo inmaduros”.
Hay que escuchar más y mejor a los adolescentes
“Los escuchamos poco y mal. A veces estamos demasiado preocupados por nuestros propios consumos y no les prestamos la atención suficiente. La prevención pasa por estar más cerca, escucharlos, generar vínculos confiables y espacios de encuentro. Muchas veces nos quedamos solo con lo negativo de la juventud y no decimos todo lo bueno que hacen”. Puso énfasis en que “los cambios sociales van a una velocidad enorme y las instituciones van detrás. Ahí se generan tensiones, pero también está el desafío de avanzar más y crear más espacios para los jóvenes”.
*Juan Triaca. Médico Psiquiatra. Postgraduado en Psicoterapia Focal Psicoanalítica (Agora). Ex docente de Psicopatología de la Facultad de Psicología de la UDELAR. Ex director del Centro de Referencia Nacional de la Red de Drogas “Portal Amarillo”. Coordinador del Área de Adicciones de Medica Uruguaya. Adjunto a la Dirección de Salud Mental de ASSE. Formación en Psicoanálisis. Especialista en Adicciones. Actual director adjunto de la Dirección Nacional de Drogas.


