El profesor Javier Badell, especialista en relaciones internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Minas Gerais, Brasil, considera que China desempeña un papel central como fuente de dinamismo para la economía mundial, así como actor clave en la promoción del desarrollo y la estabilidad globales.
En opinión de Badell, en entrevista concedida a la agencia de noticias estatal de China, Xinhua[i], el proceso de modernización chino constituye una referencia fundamental para los países del Sur Global, no como un modelo rígido a ser replicado, sino como una demostración concreta de que es posible avanzar hacia el desarrollo económico y social, sin recurrir a esquemas neoliberales impuestos desde Occidente.
Agregó asimismo que esa potencia asiática desempeña un papel central como fuente de dinamismo para la economía mundial, al tiempo que es un actor clave en la promoción del desarrollo y la estabilidad globales, en medio de un escenario internacional marcado por crecientes tensiones geopolíticas, desaceleración económica en varias regiones y cuestionamientos al modelo tradicional de globalización.
"China es un gran actor internacional promotor de la paz y del desarrollo. Su modernización es una gran inspiración para los países del Sur Global, que deberían ver en China no un modelo a seguir mecánicamente, sino la materialización de que existen posibilidades reales de una modernización", afirma Badell.
Agregó además que esa nación inspira al Sur Global hacia un desarrollo sostenible y equitativo, "sin adoptar los modelos neoliberales prefabricados de Occidente que condenan a nuestras naciones a la periferia y a la fragmentación social". Sustenta estas afirmaciones en que China
ha logrado combinar crecimiento económico, fortalecimiento del Estado, planificación a largo plazo e inversión en sectores estratégicos, elementos que contrastan con las recetas tradicionales promovidas durante décadas en América Latina y otras regiones en desarrollo. Esto, entiende, ha permitido nuevas oportunidades de cooperación internacional, en especial para América Latina y el Caribe.
En tal sentido destacó la importancia del más reciente documento de política china hacia la región conocido como el "libro blanco", que traza las principales líneas de cooperación futura. Esa publicación de la Oficina de Información del Consejo de Estado de China, titulada “Una comunidad global de futuro compartido: propuestas y acciones de China”, menciona algunos aspectos a considerar especialmente. Entre esos destaca la propuesta de contribuir a una comunidad global de futuro compartido que permita iluminar el camino a seguir para que el mundo no siga buscando a tientas. “Es una contribución de China a los esfuerzos globales para proteger nuestro hogar común y crear un futuro mejor y de prosperidad para todos”.[ii]
"Las oportunidades están abiertas y claras en el último 'libro blanco' publicado para América Latina y el Caribe, donde se invita a la región a participar en las iniciativas de gobernanza global, desarrollo global, seguridad global y civilización global", señaló Badell, al considerar que de manera potencial "se abren las puertas para innumerables áreas de cooperación".
Aun así advierte que, el aprovechamiento pleno de esas oportunidades enfrenta importantes obstáculos derivados del actual contexto geopolítico en el que las presiones externas y las políticas de carácter neocolonial limitan los márgenes de maniobra de los países latinoamericanos.
"El problema reside en el contexto geopolítico regional y global, marcado por acciones agresivas de tipo neocolonial por parte de Estados Unidos en nuestra región, así como (...) en el retorno de la doctrina Trump vinculada a la doctrina Monroe, que niega explícitamente la soberanía de las naciones de América Latina y el Caribe", afirma.
En cambio sitúa a la propuesta China en términos de “una globalización inclusiva y soberanista contrasta con las propuestas occidentales, que presentan dos caras de una misma moneda: por un lado, el neoliberalismo, y por otro, las agresiones de tipo colonialista. El modelo de modernización occidental para el Sur Global se basa en una globalización excluyente, neocolonial", sostiene.
Desde esta perspectiva, el académico consideró que la visión china de una economía mundial abierta, basada en el respeto a la soberanía nacional, la cooperación Sur-Sur y el beneficio mutuo, ofrece una alternativa relevante para los países en desarrollo que buscan reducir desigualdades y fortalecer su autonomía.
El profesor abordó también la evolución del papel de China en las cadenas globales de valor y su contribución futura al crecimiento económico mundial. A su juicio, el liderazgo tecnológico alcanzado por el país asiático en numerosos sectores industriales marca una tendencia difícil de revertir.
Badell expresó su esperanza de que ese liderazgo tecnológico impulse a los países del Sur Global a desarrollar de manera autónoma y soberana sus propios caminos en el terreno social y económico, además de destacar la importancia de fortalecer el aprendizaje mutuo y la transferencia tecnológica.
[i] Entrevista: China ofrece una alternativa de desarrollo inclusivo para el Sur Global, expresa especialista brasileño | Spanish.xinhuanet.com
[ii] https://www.politica-china.org/aspectos-destacados-del-libro-blanco-de-china-sobre-la-construccion-de-una-comunidad-global-de-futuro-compartido/


