El miércoles 25 de mayo cumplió 149 años la biblioteca Jacinto Laguna, fundada en 1873 en el pueblo de Nueva Palmira. Es la primera del interior del país y tiene una invalorable belleza histórico-cultural. Sin embargo, pese a su valor patrimonial, no forma parte del circuito cultural-turístico nacional ni del departamental.
Sus estantes cuentan con alrededor de “7.000 ejemplares”. Desde hace años los libros son donados por la comunidad o los que puede comprar su comisión directiva.
Mediante gestiones de la comisión en el municipio local la Intendencia de Colonia aporta “4.000 pesos mensuales de enero a diciembre” de este año. “Si bien lo agradecemos, alcanza para cubrir la cuarta parte del sueldo de la secretaria”, cuando dentro del presupuesto mensual también hay que afrontar “el resto del sueldo de la funcionaria, limpiadora, aportes sociales (BPS), energía eléctrica, agua potable, teléfono y wi-fi”, dijo el presidente de la comisión de la institución, el periodista, escritor y dramaturgo Alfredo Zaldúa. El municipio por su parte se encarga “de cortar el pasto del predio del fondo”.
Cuando tienen que realizar alguna reparación apelan a la solidaridad de socios y miembros de la comunidad palmidense, porque si algo sobra en la Biblioteca es el desinterés del Ministerio de Educación y Cultura a cargo de Pablo da Silveira, de la Dirección de Cultura de la Intendencia, bajo la dirección del maestro Eduardo Barale, de la Junta Departamental (31 miembros), del municipio encabezado por Agustín Callero (más 4 concejales), y de los diputados Nibia Reisch y Mario Colman, sólo se ha acercado a la institución el diputado Nicolás Viera.
El abandono hacia la Biblioteca por parte de las autoridades tiene décadas (gobiernos colorados, frenteamplistas y ahora multicolor). Tuvo la mala suerte de nacer en un pueblito, a instancias de un grupo de personas a las que les importaba la cultura, no el lucimiento, y eso fue en 1873 cuando abrió la biblioteca que lleva el nombre de Jacinto Laguna.
Nunca se ha realizado una jornada cultural en la biblioteca a instancias de organizaciones que trascienden la ciudad o de la Intendencia de Colonia y eso que actividades hay muchas a nivel departamental, nacional e internacional, y se concentran -en el departamento- en Colonia del Sacramento.
Los anónimos
El presidente, Alfredo Zaldúa, esta semana en el marco de los 149 años de la Biblioteca expresó a APU.UY su agradecimiento “a los anónimos que de una manera u otra colaboran desinteresadamente (en casos donando libros, realizando alguna reparación, etc.) a quienes les debemos un reconocimiento público, entre los que también están aquellos que no les interesa trascender. Hablo en plural porque, de repente, por mi función dentro de la Comisión Directiva desde hace mucho tiempo, soy el que suelo aparecer más, pero no soy el único. Por eso debo destacar las diversas tareas que por ejemplo realiza Mirna Vico llevando adelante honorariamente, como funciona en el resto de la Comisión, en este caso puntual en su condición de Bibliotecaria, seleccionando libros, pero además creando espacios y llevando adelante los actuales talleres de lectura en voz alta, incentivando la lectura, lecturas a grupos escolares que visitan la Biblioteca.
Participan también activamente en la directiva Sandra Bardier (Tesorera), Inés Sabalsagaray (Secretaria) Raúl Padín y Adela Zaldúa (Vocales), Nora Daudet (Fiscal) y, por supuesto, Leticia Espiga (Funcionaria encargada de atender al público)”.
Cerrando, Alfredo bregó para que las autoridades le den “el valor patrimonial, histórico y de servicio que presta ininterrumpidamente desde hace 149 años la Biblioteca”.


