La economista Soledad Giudice encabezó una nueva instancia del ciclo impulsado por Mujeres Militantes por la Igualdad, donde abordó las principales claves de la economía feminista, las desigualdades estructurales y el papel de los cuidados en el sostenimiento de la vida y la organización social
Con una amplia participación de militantes, trabajadoras y mujeres vinculadas a distintos espacios sociales y políticos, se realizó la cuarta clase del Curso de Formación Política Feminista impulsado por Mujeres Militantes por la Igualdad, centrada esta vez en la temática “Economía Feminista”.
La instancia estuvo a cargo de la economista Soledad Giudice, integrante de la Comisión Técnica Asesora de AEBU y del Espacio de Economía Feminista del Uruguay, quien desarrolló una exposición sobre las principales corrientes, debates y aportes de la economía feminista como herramienta para comprender y transformar las desigualdades estructurales.
En su exposición, Giudice explicó que la economía feminista no debe entenderse únicamente como un área específica de estudio, sino como “otra manera de entender el mundo”, cuestionando las bases tradicionales de la economía ortodoxa y colocando en el centro la sostenibilidad de la vida y los cuidados.
La economista repasó además el desarrollo histórico del pensamiento feminista en relación con la economía, desde las primeras críticas a la invisibilización del trabajo doméstico hasta los debates contemporáneos sobre cuidados, desigualdad, endeudamiento y precarización de la vida. También profundizó en conceptos como el trabajo no remunerado, la división sexual del trabajo y las limitaciones de los modelos económicos tradicionales para explicar las realidades de las mujeres y diversidades.
Uno de los ejes centrales de la clase fue la idea de que la economía excede al mercado y que gran parte de las tareas que sostienen la vida —como los cuidados, el trabajo doméstico o las redes comunitarias— permanecen invisibilizadas dentro de los indicadores económicos tradicionales. En ese sentido, Giudice señaló que la economía feminista propone “poner la sostenibilidad de la vida en el centro” y cuestionar un modelo que prioriza la acumulación por encima del bienestar colectivo.
La charla también abordó el impacto diferencial de las políticas de ajuste y endeudamiento sobre los hogares y particularmente sobre las mujeres, así como el rol de las organizaciones comunitarias y colectivas en los procesos de resistencia y cuidado. Durante el intercambio posterior, surgieron preguntas vinculadas al impacto de la pandemia, el trabajo comunitario no remunerado, los sistemas de cuidados y las desigualdades que atraviesan a mujeres adultas mayores.
Giudice destacó además la importancia de construir conocimiento situado desde América Latina y mencionó el reciente encuentro latinoamericano de economía feminista realizado en Buenos Aires, espacio que buscó articular experiencias académicas y territoriales desde una perspectiva regional.
El Curso de Formación Política Feminista continuará en las próximas semanas con nuevas clases y exposiciones de académicas, militantes y referentes sociales sobre distintos temas vinculados a la participación política, el feminismo y las desigualdades de género.


