La reforma unificará las prestaciones destinadas a la primera infancia y aumentará los montos para los hogares de menores ingresos. En 2027 alcanzará a más de 50.000 niñas y niños.
El Gobierno presentó en el proyecto de Rendición de Cuentas una reforma del sistema de transferencias para la primera infancia que busca reducir en un 25% la pobreza entre los niños de 0 a 3 años. La iniciativa unificará las actuales asignaciones familiares, la Tarjeta Uruguay Social y el Bono Crianza en un único sistema, con un incremento de las prestaciones para los hogares de los primeros cinco deciles de ingresos. Según explicó el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, la medida beneficiará a más de 50.000 niños a partir de 2027.
El director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, afirmó que la reforma representa "la transformación más relevante del sistema de transferencias de ingresos de las últimas dos décadas", ya que fortalecerá, simplificará y ampliará los apoyos a la primera infancia. Por su parte, el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, sostuvo que los cambios tendrán un impacto significativo en la reducción de la pobreza infantil y estarán acompañados por un aumento de recursos para las políticas que desarrolla el INAU.


