El equipo que montó ¨INFERNUM¨ el año pasado, vuelve ahora con otro ambicioso proyecto coreográfico musical y teatral en espacios no tradicionales que implica el acompañamiento de los espectadores por varias locaciones del Museo del Carruaje en Camino Carrasco y el Arroyo homónimo.
La obra es una adaptación de LAS BRUJAS DE SALEM de Arthur Miller, el dramaturgo norteamericano, autor de varios clásicos del teatro universal, todos ellos con un gran compromiso político. Recordamos ¨Muerte de un Viajante¨ o¨ Panorama desde el puente¨.
Conversamos con uno de los directores Fabian Silva que codirige con Pablo Bethencourt. También entrevistamos a una de las protagonistas de este gran equipo de actrices, cantantes y bailarinas, Lily Dos Santos,
La obra se ubica en Salem un pequeño pueblo de Massachusetts en 1692 donde en una comunidad puritana se sospecha de una corriente oscura psíquica que se apodera de algunas jovencitas y que atribuyen a la brujería.
Este pueblo de Salem habitado por colonos que venían de Inglaterra y Países Bajos en el Siglo XVII. Los espectadores uruguayos del Siglo XXI somos ahora invitados a unirnos a ese pueblo, vistiendo como ellos, de capa y capucha negra.
Asi vestidos, iguales, deambulamos, todos de negro, en la noche del parque, apenas iluminado el camino por guardias de época con antorchas y jovencitas que nos susurran al pasar ¨No quiero morir¨.
El espacio del fantástico parque del Museo Fernando García evoca esos bosques donde según cuenta la trama, las jovencitas desnudas bailaban supuestamente poseídas por el demonio, frotando sus cuerpos entre ellas y sobre las cortezas.
Un atractivo cuerpo de baile, con destacado vestuario, nos recibe en un claro del Parque con una coreografía intrigante y sensual entre el humo envolvente.
Cantantes en vivo desde carruajes abiertos hacen los intervalos del camino.
Las caballerizas del Museo dan marco al lugar donde la primera niña poseída es objeto de ritos y de intentos de exorcisarla. Allì comienzan las acusaciones y los misterios que envuelven a ese pueblo del cual ahora somos todos parte.
Quizás falte mejor amplificación, dado que los ¨espectadores pobladores¨ ubicados al fondo de la caballeriza se nos hacía difícil seguir algunos parlamentos.
La actriz Lily Dos Santos hace de una sólida Ann Putnam, un personaje clave de la historia, que en la versión original de Arthur Miller era una púber hija de uno de los lideres ricos de la comunidad que cuenta haber peleado con una bruja dentro del bosque que la amenazaba con decapitarla.
Una esclava negra de una de las familias, Tituba, practicaba sus ritos religiosos vinculados al Vudu y es acusada de ser la convocante de los demonios.
Delaciones, confesiones forzadas, jueces implacables y parciales, falsas apariciones, encarcelamientos y ajusticiamientos injustos, maltrato y castigo a las mujeres, sumisión, los pecados del adulterio, del robo y la mentira van atravesando la trama de casi 3 horas.
Un pueblo, afuera, sediento de venganza.
En la entrevista con Fabián ¨Chicho¨ Silva descubrimos el sentido ideológico y político que esta propuesta supone para los creadores. Una frase clave de la entrevista: ¨ESTAMOS EN LOS TIEMPOS DE LA HOGUERA DIGITAL¨.
Un interesante pensamiento sobre la conducta irracional y masiva que produce un comportamiento humano ancestral -pero revitalizado hoy por las redes sociales- que es la de condenar a alguien sin esperar ni el juicio ni las pruebas.
La estigmatización inmediata y el hundimiento en el escarnio publico de alguien que si bien puede lograr su inocencia por la inconducta atribuida un tiempo después, jamas podrá quitarse el recuerdo de la calumnia impuesta por la masa ensoberbecida.
El honor mancillado dificilmente pueda redimirse.
La entrada cuesta 600 pesos, empieza a las 21 hs, se puede estacionar dentro del parque con vigilancia permanente, son 60 espectadores por función con lo cual hay que sacar entradas con anticipación ya que no hay boleteria en el Parque. Va los viernes y sábados hasta el 5 de noviembre.


