01 de Agosto del 2021
Alvaro Pan Cruz
Diálogo con el director de Observacom, Gustavo Gómez
“Un sistema de medios, reducido en voces, es un problema para la democracia y para la libertad de expresión”
Gustavo Gómez - OBSERVACOM
Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS @derechos reservados

El otorgamiento de frecuencias compartidas comunitarias, la discrecionalidad en la asignación de publicidad estatal en medios del interior, la concentración de medios de comunicación en manos de grupos empresariales, y el rol de la Unidad Reguladora de los Servicios de Comunicación (URSEC), analizados por el director  de OBSERVACOM Gustavo Gómez.

Uno de los cambios que plantea la Rendición de Cuentas en el caso de la Ley de Radiodifusión Comunitaria es el pasaje de la órbita del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) a la órbita del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM, lo cual no genera un gran inconveniente. Aún así el director del Observatorio Latinoamericano de Regulación, Medios y Convergencia (BSERVACOM), Gustavo Gómez, entiende que es el MEC el que tiene las mayores condiciones para considerar este tema.

Sin embargo el cambio sustancial radica en que los artículos 147 a 150 modifican el régimen de las llamadas “frecuencias compartidas” y allí se establece que, para los nuevos interesados, ya no va a haber concurso abierto y público para presentarse a usufructuar una frecuencia y queda librado a la discrecionalidad del gobierno la entrega de la misma. Gómez entiende que esto significa un retroceso en transparencia y en certezas jurídicas para el acceso a esas frecuencias.

Otra de las modificaciones es que la frecuencia se otorga por dos años y luego dejan de funcionar cuando “si hay necesidad de comunicación debería poder extenderse”, explica en diálogo con el Portal APU.uy.

 

Publicidad oficial y concentración de medios

Otro aspecto que le consultamos al director de OBSERVACOM, es el referido a la entrega de publicidad estatal a medios del Interior establecido en la Ley de Presupuesto, que obliga a asignarles al menos un 20% de campañas de alcance nacional (un 10% si son organismos en régimen de competencia).

Al respecto opina que si bien es un avance que se otorgue un 20% de las campañas de alcance nacional a los medios del interior, no hay ningún tipo de criterio (salvo la excepción de considerar un tope para los grupos económicos), para saber “a qué medios y por qué razones se le va a dar tal campaña, explica. Esa discrecionalidad que señala Gómez a la hora de otorgar la publicidad oficial lo lleva a afirmar que en los hechos se corre el riesgo de que se convierta en subsidios indirectos a algunos medios.

“Si unas pocas personas van a ser capaces de dominar la agenda pública informativa de un país, es un riesgo para la democracia y para la libertad de expresión”.

 Históricamente el país ha registrado una concentración de medios en el sector de la televisión, pero en los últimos tiempos se ha dado también una centralización de radios, básicamente en tres grupos, según señala Gustavo Gómez.

En ese sentido cita un primer grupo conformado por las emisoras de Sarandí  y las nucleadas bajo el nombre Del Plata, siete emisoras cuyo titular era Miguel Sofía, ex integrante del Escuadrón de la Muerte.  Todas estas radios fueron adquiridas el mexicano Ángel González del Grupo Albavisión y transmiten en Montevideo, desde la misma dirección (Enriqueta Compte y Riqué 1250) y en las mañanas comparten programación. Y se presentan como grupo con Sport 890 (ubicada en el mismo edificio) y Radio Real de Colonia.

Citó luego al grupo Magnolio, liderado por Francisco de Posadas, un capitalista uruguayo que aglutinó un grupo de emisoras, con fuerte impacto en audiencia. Y, por último citó a un grupo más pequeño pero también muy importante, integrado por Radio Carve, Radio Monte Carlo, Nuevo Tiempoy Radio Cero.

Al consultarlo respecto de cuáles pueden ser los riesgos de esa concentración, Gómez se centra en la libertada de expresión. “La de ellos está asegurada”, afirma. Pero inmediatamente alude a los organismos internaciones de Derechos Humanos que consideran que los monopolios, los oligopolios en materia de comunicación, “conspiran contra la democracia por su sola presencia”. Y agrega: “si unas pocas personas van a ser capaces de dominar la agenda pública informativa de un país, es un riesgo para la democracia y para la libertad de expresión”.

Otro aspecto mencionado por Gómez es que la concentración permite una capacidad de negociación mayor, de obtención de publicidad, incluso oficial, lo cual los hace más poderosos en detrimento de grupos menores. No obstante reitera que la mayor preocupación está planteada en la libertad de expresión.

 

Video