La vicepresidenta Carolina Cosse, la presidenta de la Suprema Corte de Justicia, Doris Morales, y la directora de Inmujeres, Mónica Xavier, presentaron los resultados de una misión técnica en Córdoba, Argentina. La experiencia podría servir de referencia para fortalecer la respuesta estatal frente a la violencia basada en género en Uruguay.
Uruguay dio un nuevo paso en la búsqueda de respuestas más integrales frente a la violencia basada en género. Este martes, en la Antesala de la Cámara de Senadores, la vicepresidenta de la República y presidenta de la Asamblea General, Carolina Cosse; la presidenta de la Suprema Corte de Justicia, Doris Morales; y la directora del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Mónica Xavier, compartieron las principales conclusiones de la misión técnica realizada en Córdoba, Argentina, entre el 11 y el 13 de junio.
La visita se desarrolló en el marco del proyecto de cooperación triangular “Fortalecimiento de Modelos de Prevención y Atención Integral para Mujeres en Situación de Violencia”, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y coordinado por Inmujeres Uruguay, con el apoyo de la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional (AUCI). Participan además Argentina, Panamá y España.
Durante la conferencia, Cosse destacó que la delegación estuvo integrada por representantes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, además de organismos vinculados a la atención de víctimas, seguridad, salud y políticas de género. Señaló que el objetivo fue conocer de primera mano el funcionamiento del Polo Integral de la Mujer de Córdoba, un modelo que reúne en un mismo espacio físico servicios de denuncia, atención policial, respuesta judicial, acompañamiento social, programas de autonomía económica y acciones dirigidas a agresores.
La vicepresidenta recordó que en Uruguay se registraron 35.443 denuncias por violencia doméstica y de género entre enero y octubre de 2025, lo que equivale a una denuncia cada 12 minutos. Además, indicó que ocho de cada diez víctimas son mujeres y que existen más de 9.000 situaciones de violencia registradas contra niñas, niños y adolescentes.
Al comparar estas cifras con la experiencia cordobesa, explicó que en 2025 el Polo de la Mujer atendió por primera vez a unas 41.000 mujeres y participó en el inicio de aproximadamente el 25% de los más de 63.000 casos denunciados en la provincia. Para Cosse, uno de los aspectos más relevantes del modelo es evitar que las víctimas deban repetir reiteradamente su historia ante distintas instituciones, reduciendo así la revictimización y facilitando una respuesta coordinada del Estado.
“Tenemos que proponernos que ninguna mujer llegue tarde al sistema porque el sistema llega tarde a su caso”, afirmó la vicepresidenta, quien sostuvo que para obtener resultados diferentes es necesario revisar y transformar los métodos de trabajo actuales.
Por su parte, la presidenta de la Suprema Corte de Justicia, Doris Morales, valoró la posibilidad de conocer experiencias internacionales que permitan mejorar el acceso a la justicia. Aunque advirtió que el sistema judicial cordobés presenta diferencias respecto al uruguayo, consideró que el intercambio aporta herramientas para analizar, adaptar y eventualmente incorporar buenas prácticas compatibles con la legislación nacional.
Morales destacó además la importancia de que los distintos poderes del Estado participen conjuntamente en este tipo de procesos de aprendizaje, respetando la independencia de cada institución y fortaleciendo la capacidad de respuesta ante problemáticas complejas como la violencia de género.
La directora de Inmujeres, Mónica Xavier, explicó que desde el inicio de la actual administración existe preocupación por revisar y actualizar los modelos de atención vigentes. En ese sentido, señaló que el sistema uruguayo necesita avanzar hacia respuestas más integrales que superen la lógica de intervención fragmentada entre instituciones.
Xavier afirmó que el Polo de Córdoba representa una experiencia consolidada de diez años de trabajo y que Uruguay debe estudiar cuidadosamente qué elementos pueden ser incorporados a la realidad nacional. También destacó la participación de universidades españolas especializadas en atención a víctimas y programas dirigidos a varones agresores, áreas que serán abordadas en futuras instancias de capacitación previstas para septiembre.
Consultada sobre la posibilidad de crear un polo similar en Uruguay, la directora de Inmujeres sostuvo que el primer paso será analizar en profundidad la experiencia y construir una hoja de ruta que permita evaluar qué componentes son viables. “Sentimos que hay un agotamiento de un modelo y que la respuesta integral es una respuesta superadora”, señaló.
Las autoridades coincidieron en que ningún modelo garantiza por sí solo la erradicación de la violencia de género, al tratarse de un fenómeno estructural. Sin embargo, entienden que una mayor coordinación institucional, el intercambio de información y una atención más temprana podrían mejorar significativamente la capacidad del Estado para proteger a mujeres, niñas, niños y adolescentes en situación de violencia.


