Gana su segunda estrella con manifiesta superioridad, siendo favorito. Salvó al fútbol. Alcanzó el título mundial, con juego colectivo, certero, paciente y eficaz. Rodri fue balón de Oro, Cubarsi Revelación y Unai Simón Guante de Oro.
Llegaron motivados
Pero en diferente nivel.
Argentina debió sufrir todos los partidos de las fases de eliminación directa. Ganó con tiempo extra ante Cabo Verde y Suiza por empate en tiempo reglamentario. Sin embargo, no lo precisó en los juegos que enfrentó a Egipto e Inglaterra. Aún así, esas victorias fueron agónicas, sufridas y requirieron de una dosis impresionante de intensidad física, emocional y fortuna. Como las otras.
Pero se ganó el derecho en buena ley, de intentar revalidar el título que ostentaba desde 2022. Todavía recordamos la tanda de penales, aquella tarde de diciembre en Catar, cuando disputaron una enorme final frente a la Francia de Mbappe.
Ahora, le costó llevar el balón al área contraria. Si escalonan a sus volantes pierde el balón y si recupera, toca en retroceso, para reiniciar, pero es lento, precisa espacio y a Messi, - siempre inspirado - hay que rodearlo porque si no, lo hacen los rivales y lo desgastan.
En cambio, España, quería demostrar porque era candidato desde antes del torneo. Para eso decidió, fiel a su estilo, desplegar sus más admiradas virtudes futbolísticas. Tiene una técnica que se ha transformado en una escuela de fútbol. Una marca que lo identifica y sigue siendo una referencia que aporta valor estético al fútbol. Hace circular el balón, trabaja en rotar permanentemente a sus volantes, sus cierres son casi perfectos, evita que el balón llegue a su área, si tiene que jugar en largo, le da destino, en corto pasa a controlar el ritmo del partido. Si pierde la posesión, todos trabajan para recuperarla. Abre espacios, ensancha la cancha. No golea, pero gana y lo hace con autoridad. Un solo gol en contra en ocho partidos.
La final en 90´
Desde el principio se notó una leve supremacía de España ante Argentina. Con el correr de los tiempos y después de la primera “pausa de hidratación” (el invento que faltaba), ese dominio español se notó más.
A los 4´Lamine recibe de Dani Olmos, entra al área y Martínez detiene con las piernas para evitar que el balón se colara en su arco. A los 36´otra combinación entre volantes y delanteros, triangulación y Oyarzabal que prueba al arquero argentino. Enseguida, fue Cucurella que apunto con remate cruzado, ya sin marca y la pelota se perdió afuera, ancha sobre el palo izquierdo del arco albiceleste. Scaloni mandó a Otamendi por el lesionado Lisandro Martínez.
En el arranque del segundo tiempo es Baena que prueba a Martinez.
De ahí en adelante, fue toda una sinfonía roja. Dani Olmos llega al área, con jugada que termina en corner. Luego Ferran de cabeza, jugada de Lamine, desborde y centro atrás. A esa altura la final, Argentina la sufría no lo jugaba.
En esa incidencia, Enzo Fernández que andaba a los manotazos con todos, agarró de la camiseta a Cubarsi, en la ejecución del corner sin que advirtiera el árbitro y el VAR.
En la siguiente fue el propio Cubarsi, el extraordinario central del Barcelona, de 19 años, que remató a la carrera y otra vez el arquero argentino contuvo el remate.
En una incidencia posterior, Enzo Fernández se queja de una presunta falta, el árbitro lo amonesta por simulación, este lo aplaude y queda en capilla. Impotencia de los jugadores argentinos, superados en todos los sectores.
Una aproximación argentina, es cortada por Unai Simón y su saque deja tres jugadores españoles de cara al gol. Williams volcado a la derecha, remata a la carrera y Martínez nuevamente, evita el gol. En la jugada de saque desde el arco, Cubarsi anticipa a Enzo Fernández, y el buen centro medio argentino mete una pierna a destiempo y se lleva puesto al defensor español. Segunda amarilla y roja. Si algo faltaba Argentina, queda en inferioridad numérica para afrontar el resto del juego. Correcto el árbitro esloveno.
En el cierre del juego, falta al borde del área para España. Remata Lamine Yamal y por novena vez el arquero argentino evita el gol. Final y alargue.
Alargue al trofeo
El inicio del tiempo extra fue con gol anulado para España. Jugada por derecha, balón al área, Merino que se apoya en el pie de Otamendi que intentaba sacar el balón, deriva a Nico Williams que convierte, pero se sintió con claridad el silbato de Vincic anulando la conquista. Luego Merino se pierde una chance muy buena, su cabezazo sale desviado. España estaba más que encendido. Argentina en la cornisa y con diez.
Se inicia el segundo chico y ahí viene jugada por la derecha para Lamine que recibe de Pedri, parece que encara, pero cede a Porro y este, eleva centro pasado al segundo palo, Nico Williams la baja de cabeza ganándole a su marcador y Fernán Torres entrando con la posición directa al balón y sin marca, mete un zurdazo inatajable por dirección y potencia y marca el gol de diferencia. Justo, merecido, sin discusión. Demoró, pero llegó.
A esa altura Argentina estaba físicamente deteriorado, no había pateado al arco y el jugador que más veces tuvo contacto con el balón fue su arquero.
Ya en el final, Messi intentó con un remate largo. Luego Simeone metió un centro a ras del piso, que no pudo conectar el ingresado Senesi. En el córner, Medina la tocó para atrás y Simeone se perdió el empate, elevando el remate al borde del área chica, por encima del arco. Hubiera sido muy afortunado, pero absolutamente inmerecido. Final. España Campeón.
España suma su segunda estrella
Jugó y ganó con mucha luz sobre los más difíciles rivales. Quizás lo más flojo fue contra Uruguay. Pero convengamos que estaba clasificado, que no necesitaba apretar el acelerador y encima se encontró con un gol inesperado. Le alcanzó para defenderlo sin mucha elaboración y tratar de sortear algunas piernas celestes amenazadoras sobre la humanidad de sus jugadores.
Logró en ocho partidos no estar ni un minuto en desventaja recibiendo un solo gol en contra.
La selección masculina, ha igualado a la femenina también campeona del mundo por lo que podemos afirmar que, en fútbol, el campeón absoluto es España.
Otra consideración es que teniendo jugadores de bio tipo físico más bien ágil, pequeño y veloz, España se destacó por el fútbol. También podremos decirlo de Argentina que tiene jugadores de estaturas normales. A diferencia de jugadores africanos exuberantes corporalmente, u otros europeos que se destacan por su imponencia física, los españoles basaron su triunfo en una disposición técnica y táctica que descolló.
Rodri fue balón de oro por su extraordinaria actuación a lo largo del torneo donde se contabilizan 650 pases acertados en los ocho juegos del mundial. Cubarsi la revelación. Sólido y audaz central de gran despliegue. El guante de oro para Unai Simón con un solo gol en contra.
El trofeo al goleador será para Mbappe.
El mundial llegó a su fin. Ciento cuatro partidos en todos los horarios posibles que por el huso horario de Uruguay permitió ver casi todos a través de la televisión. Estadios colmados y un gran movimiento de gente y dinero que permitió disfrutar del deporte, a pesar de las dificultades que USA le propinó al mismo y otras que la FIFA aceptó, decididas por el poder político.
Felicitaciones al campeón. El título está en buenas manos.
Ernesto Ortiz


