11 de Agosto del 2025
Alvaro Pan Cruz
Periodistas asesinados en Gaza
Cuando el periodista se convierte en un objetivo de guerra
Cinco de los periodistas asesinados en Gaza
Periodistas asesinados en Gaza el 10 de agosto
Imagen: collage de guerra https://commons.wikimedia.org y rostros de los periodistas Foto: FIP

El reconocido periodista Anas al Sharif había escrito una nota hace meses y el pasado domingo 10 de agosto tomó estado público cuando fue asesinado junto a otros cinco reporteros en un ataque que el ejército israelí justifica afirmando, sin pruebas, que estaba vinculado al grupo armado Hamás.

"Si estas palabras mías les llegan, sepan que Israel ha logrado matarme y silenciar mi voz", comienza diciendo Anas al Sharif, de 28 años. Luego agrega: "Les encomiendo que cuiden de mi familia, les encomiendo a la luz de mis ojos, mi amada hija Sham (...) y mi amado hijo Salah, a los que los días no me permitieron ver crecer como soñaba".

Un periodista denunció, ante la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, que “los chalecos de prensa han pasado de ser una protección para convertirse en blancos de ataque”.

Si bien, el Ejército israelí declaró que Al Sharif estaba vinculado al grupo terrorista Hamás, pero las pruebas presentadas no parecen avalar esa afirmación.

 

Hablar de genocidio no es defender a Hamás

En mayo del 2024, la filósofa estadounidense y experta en estudios de género Judith Butler fue entrevistada en el medio The Intercept donde se refirió a una polémica que se había desatado en una mesa redonda realizada en Francia.

En esa ocasión realizó un contexto histórico de las operaciones lideradas por Hamás y afirmó que los ataques constituyeron una resistencia armada. La reacción fue inmediata y Butler fue criticada en medios de comunicación de toda Europa y de Israel.

En esa se refiere a  “… las acciones genocidas del Estado israelí contra el pueblo palestino de Gaza, y creo que debemos hablar del pueblo palestino, porque no se trata solo de quienes votaron por Hamás o de quienes forman parte activa de Hamás. Israel no preguntaba a la gente: "¿Cómo votaste?" o "¿Qué opinas de Hamás?" antes de matarlos. No lo hicieron. Y, de hecho, niños, ancianos, como sabemos, trabajadores humanitarios... la matanza ha sido monstruosa y, en gran medida, indiscriminada.

Butler es una filósofa  judeo-estadounidense que se ha dedicado a estudiar el campo del feminismo, la filosofía política y la ética, y ha sido una de las teóricas fundacionales de la teoría queer. Es considerada como una de las voces más influyentes en la teoría política contemporánea y la teórica de género más leída e influyente del mundo.

Proviene de una familia de ascendencia judeo-húngara y judeo-rusa y la mayor parte de la familia de su abuela materna pereció en el Holocausto en Hungría, con esa historia personal y familiar es que ha considerado importante manifestarse contra el genocidio y llamarlo así. “Como sabemos, hay cientos, si no miles, que coinciden en que lo que está sucediendo es genocidio, y la Corte Internacional de Justicia también ha dicho, plausiblemente, que sí lo es. Ojalá dijeran algo más contundente”, afirmaba Butler en The Intercep.

Con respecto a Hamás dice claramente: “No lo apoyo. Nunca he aplaudido ni me he alegrado de sus tácticas militares. He escrito extensamente sobre la no violencia, y a menudo doy por hecho que la gente sabe que estoy realmente comprometida con los medios no violentos para derrocar regímenes injustos. Esto es lo que enseño, lo que creo y sobre lo que también he escrito extensamente”.

Agrega luego que si bien “no estaba idealizando a Hamás”, ese movimiento “surgió como una organización política importante tras los Acuerdos de Oslo. Estos resultaron ser una enorme traición al pueblo palestino. La transferencia de autoridad política que se iba a producir, que se prometió, nunca se llevó a cabo. Y, de hecho, fue socavada: se expropió más tierra, se otorgaron menos derechos, y la mayoría de los palestinos lo consideraron una traición masiva”.

“En resumen, pensé que era importante no ver las atrocidades cometidas por Hamás —y fueron atrocidades— el 7 de octubre simplemente como actos de violencia aleatorios. Fueron horribles. Las he condenado muchas veces y sigo condenándolas. Pero tienen un origen” agrega Butler.

 

Calificar de terrorista para justificar la masacre

Luego de aclarar y reiterar, que no apoya al movimiento Hamás, afirma: “me negué a llamarlo "terrorista", pero siento que una vez que lo llamas "terrorista" y simplemente lo pones en esa caja, entonces se justifica todos y cada uno de los esfuerzos para eliminarlo. Si Hamás es solo terrorista y no un grupo militar que busca alcanzar algún objetivo político que otros también buscan por medios no militares, si es solo terrorista, entonces la excusa para el genocidio está ahí. Porque si todas estas personas que viven en Gaza son terroristas o simpatizantes de terroristas, entonces toda la población es retratada como terrorista, y en ese caso, solo hay una cosa que los israelíes y muchos de sus partidarios estadounidenses consideran posible: la aniquilación de esas personas”.

“Así que creo que debemos reflexionar críticamente sobre cómo y cuándo calificamos de terroristas a las personas. Antes de hablar de "terrorista" sin duda también podemos hablar de si Israel es un ejemplo de terrorismo de Estado. ¿Cuándo hablamos de eso? (porque) también tenemos Estados que actúan mediante el terror y tácticas terroristas, que encajarían en esa definición", reflexiona Butler