22 de Junio del 2023
Roberto Saban
El último libro de Fabián Rojo Muñoz se presenta en el MNAV
“El departamento 20 del Uruguay”
Fabian Muñoz y Roberto Saban
Fabian Muñoz y Roberto Saban en Buenos Aires
Foto: Roberto Saban

Presentado por Carmen Beramendi, Jorge Majfud y Gerardo Caetano el 29 de junio a las 18hs. en el Auditorio del Museo Nacional de Artes Visuales estará este trabajo de Fabián Muñoz Rojo sobre la diáspora uruguaya.

Roberto Saban: Este libro que acabas de publicar “El departamento 20 del Uruguay” supone que no hay 19 departamentos y que tampoco son 3,426 millones los uruguayos. ¿Cuánto son entonces y que características demográficas tiene ese departamento número 20?

Fabián Muñoz: En la contratapa del libro se puede ver “Somos 4 millones”, al lado de la imagen del contorno del Uruguay. Afirmamos esto porque si bien las características demográficas del Uruguay es que el último censo dio que somos 3 millones y medio, casi, esa cifra no es real, porque no se considera a los 367.000 uruguayos nacidos en el Uruguay que emigraron, que informa las Naciones Unidas en sus registros, en los censos realizados en los países que la integran.

Eso oficialmente; por lo menos somos 3 millones ochocientos mil uruguayos que estamos en el mundo, sin contar los hijos y nietos, con los cuales pasamos los 4 millones.

RS: ¿Qué grado de reconocimiento institucional tiene este departamento por parte del estado uruguayo y de qué derechos se beneficia y cuáles les están vedados?

FM: Qué buena pregunta!!! La respuesta es que jurídicamente se ha aprobado la ley 12.850, en el año 2008, que reconoce lo que ya en ese momento existía, que eran los Consejos Consultivos y luego las también fueron reconocidas las Asociaciones de uruguayos en el exterior. Institucionalmente tiene una Dirección en Cancillería que atiende a los uruguayos en el exterior, en la actualidad, a través de los Consulados.

La forma de tratar temas comunes o particularmente importantes para los uruguayos que vivimos en el D20, es a través de los Encuentros Mundiales, que hacemos cada dos años, y allí, a través solamente de representantes de Consejos Consultivos y Asociaciones, sesionando bajo un Reglamento de reciente puesta en funcionamiento, pueden intercambiar posiciones, debatir y al final hay una Declaración Final. Ya van 9 encuentros mundiales, este año se debería realizar el décimo, cosa que estamos empezando a trabajar.

Los derechos lo hemos ido ganando; como la expedición de documentos como las Cédulas de Identidad y los Pasaportes y la Apostilla de la Haya, pero no en todos los Consulados.

Hay otros como el Derecho a ejercer el voto desde el exterior como los otros 9 países de América del Sur y más de 132 países del mundo lo hacen, nos está siendo vedado.

RS: De esa población en particular, el libro reproduce 70 testimonios, ¿qué criterios has usado para elegir esos nombres.?

FM: En el comienzo del Capítulo El Departamento20 afirmamos que “La migración no es siempre una decisión personal; es consecuencia de condiciones sociales y económicas imperantes al momento de emigrar; adversas y esperanzadoras al mismo tiempo. A lo largo del tiempo nos hemos enfrentados a las adversidades con suertes varias.

A través de los Encuentros Mundiales nos hemos ido conociendo – no había otra forma – y desde allí, y desde el boca a boca fuimos consiguiendo que varios pudieran expresar sus derroteros y manifestar sus sentimientos.

Fueron invitaciones aceptadas con el envío de sus experiencias y de allí al libro. Hay otras experiencias de varios que están en el libro que ha sido a través de mi experiencia en la Argentina, que no obstante no pertenecer a organizaciones quisieron participar y así lo hicieron. Hay muchos ejemplos de ello en el libro; artistas, etc.

Los que vivimos en el Departamento20 somos orientales nacidos en el Uruguay y que mantenemos todo tipo de vínculos con el país: afectivos, económicos, culturales, sociales, políticos, profesionales y comerciales.”

RS: Cuéntales a los lectores del Portal APU .uy de tu formación, desde cuándo y porque integras tú también esa diáspora.

FM: Llegué a la Argentina hace 49 años, un 13 de diciembre. Allí me esperaba un compañero de la Facultad de Veterinaria que por las mismas razones estaba aquí, la seguridad personal; a partir de la situación del cierre de la Universidad, en octubre de 1973, y la prevención de que estaba peligrando nuestra integridad y nuestra libertad, pues muchos compañeros y compañeras habían sido ya detenidos por la dictadura, por sus ideas y por su pertenencia al Frente Amplio.

RS: El artiguismo ha sido una de tus pasiones vitales y centro de investigaciones a lo largo de los años. ¿Qué vigencia tiene para ti hoy el pensamiento de Artigas y qué lo vincula al Departamento 20?

FM: La realidad nos está demostrando que el ideario de Artigas no está en la cotidianeidad de los uruguayos; los más infelices siguen siendo infelices, son los que no pueden acceder a una vida digna, con alimentación adecuada, con salud para todos y con una educación cada vez más lejana a ser más ilustrados y valientes.

Los que pueden dejan salir sus ideas y sus acciones y son reprimidos.

Los más ocultan su malestar y esperan poder mejorar con mandatarios mejores, que al menos intenten cambiar este Uruguay para mejor.

A veces nos sentimos como Artigas en el siglo XIX, fuera de fronteras, ignorados, excluídos de la vida social, cultural y política.

Por ello el 28 de marzo pasado en la Plaza Independencia nos reunimos los Autoconvocados del Departamento20 (en todas las Declaraciones Finales de los encuentros mundiales hemos declarado nuestro derecho) para manifestar nuestro derecho al voto desde el exterior, colocando una ofrenda floral a Artigas en su monumento principal con una frase:  “De la Patria Peregrina a su Primer Peregrino”.

RS: ¿Qué particularidades has encontrado tú en los uruguayos residentes en Argentina respecto de otros pueblos en exilio? ¿Como es su sentido de pertenencia al terruño original y qué vínculo mantienen con su lugar originario?

FM: Las distancias de las residencias y de los trabajos de los uruguayos en la Argentina es muy amplia. Eso es muy parecido a otros países. Hay una cercanía física con el Uruguay, y también el idioma, que hace que la nostalgia no sea mucha.

Se ve cómo otras colectividades tienen mayores concreciones de encuentros. También su participación política, pudiendo votar desde Argentina, hace que ellas se vinculen por las elecciones, a quién votar, etc.

Ello los aproxima a sus ideales y a verse más. En eso los uruguayos se aproximan sí a esas inquietudes, pero no mucho, porque para poder votar tienen que tener dinero disponible para ir al Uruguay.

Igual hay mucho vínculo porque si no se viaja a ver familiares y amigos, ellos lo hacen, como ahora que los favorece el tipo de cambio. A nosotros hoy el Uruguay nos resulta muy caro ir.

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