Un fotógrafo se debate entre la vida y la muerte, luego de la represión desatada por las fuerzas de seguridad argentinas contra un grupo de jubilados que protestaban afuera del Congreso en Buenos Aires. Cientos de heridos y detenidos fueron la respuesta de un gobierno que navega en aguas turbias, contra un pueblo que padece los efectos de sus políticas antipopulares.
Varios centenares de heridos, unos 120 detenidos -que luego fueron liberados- y un fotógrafo hospitalizado en estado grave, fueron el resultado del operativo de represión que desplegó la ministra de Seguridad argentina Patricia Bullrich el pasado miércoles contra la manifestación de jubilados, que tuvo como particularidad el apoyo de una veintena de hinchadas de fútbol, y agrupaciones sindicales, como convocantes y participantes.
Mientras puertas adentro del Congreso se debatía la posibilidad de instalar una Comisión de Juicio Político contra el presidente Javier Milei y la derogación de las facultades delegadas -que implican decisiones exclusivas desde el Ejecutivo, pasando por alto lo habitual que es la aprobación o desaprobación del legislativo-, afuera, las protestas y reclamos de ancianos y manifestantes eran reprimidas con balas de goma, granadas de gas lacrimógeno y camiones hidrantes. Entre sus reclamos, los jubilados piden mejoras para sus magras jubilaciones y que se reintegre la cobertura para sus medicamentos, situación que -según varios medios argentinos- se ha cobrado al menos 60 vidas en lo que va de 2025.
"El ataque a la prensa es una manera de manipular la realidad"
Pero el hecho más grave sucedió en la tarde, cuando Pablo Grillo, un fotoperiodista, se encontraba realizando la cobertura. Circuló por redes sociales una imagen impactante, que mostraba el momento exacto en que Grillo, agachado y haciendo una toma, recibía un impacto en la cabeza de un cartucho de gas lacrimógeno, y caía al suelo, lleno de sangre.
Este hecho desató la indignación y protestas a nivel masivo. Los sindicatos de prensa y de reporteros gráficos de Argentina emitieron comunicados públicos de condena a los hechos contra el colega y contra la brutalidad de la represión. La Asociación de Reporteros Gráficos de Argentina (aRGra), en conjunto con el Sindicato de la Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) pidieron la renuncia de Bullrich. "Consideramos a Patricia Bullrich responsable de la violación de todos nuestros derechos y los de toda la población que tiene derecho a saber lo que está sucediendo", expresaron. También remarcaron que "el ataque a la prensa es una manera de manipular la realidad". Desde el gobierno, dice el documento, se aplicó una respuesta “inconstitucional” contra las protestas, y además fue utilizada “para atacar a la prensa”.
Este jueves 13, los sindicados aRGra, SiPreBA y la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (Fatpren) realizaron un “camarazo” frente al Congreso para pedir justicia por Grillo, y repudiar la persecución contra el trabajo de los reporteros gráficos; aRGra viene señalando desde 2023 que son “objetivos a reprimir” por parte del Ministerio de Seguridad.
Respuesta de la ministra Bullrich
En respuesta a la desmedida violencia con la que respondieron los operativos de seguridad, la ministra Bullrich dijo en conferencia de prensa: “Vamos a pedirles formalmente a los clubes cuyas hinchadas participaron, una declaración de repudio y que expulsen a todos los asociados a esos clubes que participaron de la marcha”. En ese sentido, exigió a los clubes que hagan un comunicado oficial donde aclaren que no tienen nada que ver en la participación de sus hinchadas respectivas.
Solidaridad del otro lado del charco
Desde el sector de Fotoperiodismo de la la Asociación de la Prensa Uruguaya, se emitió un comunicado en apoyo al compañero fotógrafo, repudiando las actuaciones del gobierno argentino y la persecución contra los reporteros gráficos.

“Las y los fotoperiodistas uruguayos organizadas en APU expresamos nuestra solidaridad con el colega y su familia, extensiva a la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) y a la Federación Argentina de Trabajadores de la Prensa (FATPREN).
Asimismo, manifestamos nuestro respaldo a las y los jubilados que han sido brutalmente reprimidos mientras reclamaban por sus derechos, sumándonos al repudio ante la violencia ejercida contra quienes defienden su legítimo derecho a la protesta”.
Por su parte, la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe y la Federación Internacional de Periodistas apoyaron a la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa, mediante un comunicado donde repudiaron “la represión y la violencia policial”, señalando a “las autoridades policiales y políticas como responsables de la integridad física y la vida de Pablo Grillo”.
Manifestaciones solidarias frente a la Embajada argentina en Uruguay
Este jueves, se realizó una concentración y cacerolazo frente a la Embajada Argentina en Uruguay, autoconvocada y masiva. Más de 400 personas cortaron la calle Cuareim para manifestar su repudio ante la violencia desmedida contra los jubilados, y contra el fotoperiodismo, que ha sido atacado gravemente, y junto con ellos, la libertad de protesta, de expresión, y el ejercicio de la profesión, garantizados en la Constitución.

Durante las manifestaciones, se vieron banderas argentinas, whipalas, charrúas, y algunos carteles con leyendas como “maldito el soldado que apunta su arma contra el pueblo”, “con nuestrxs abuelxs siempre”, “nunca más”, y la icónica frase de Diego Maradona, “hay que ser muy cagón para no defender a los jubilados”. Con esta última frase se realizó la convocatoria que circuló durante algunas horas del jueves en redes sociales, y que convocó además a una gran parte del fotoperiodismo de la capital.
Una de las fotos más icónicas que quedaron de la movilización quizás, fue la del grupo de fotógrafos que se encontraba cubriendo en el lugar. En un momento y de forma espontánea, se unieron frente a la puerta de la Embajada y alzaron sus cámaras, en señal de apoyo y solidaridad con el colega herido, hoy internado en el Hospital Ramos Mejía de Buenos Aires.

Marcos Sierra, otro de los fotógrafos heridos
Pero el ataque a Grillo no fue un caso aislado. El fotorreportero argentino Marcos Sierra relató al medio Periodismo de Izquierda, la violencia que sufrió por parte de la policía. Y dijo, además, que no fue el único al que atacaron.
“La represión comenzó alrededor de las 16 horas, hasta altas horas de la noche. En ese contexto represivo, resultaron heridas muchísimas personas. Hubo una represión generalizada por un lado, y después una cacería particular hacia fotógrafos y camarógrafos”, explicó.
El caso de Pablo Grillo es el más grave, pero hay “una multiplicidad” de fotógrafas y fotógrafos heridos. Alrededor de las 21 horas, según citó Sierra, estaba en Callao y Rivadavia cubriendo a un centenar de personas que se encontraban cantando el himno a punto de desconcentrar, cuando llega “una cantidad impresionante de policías federales con bastones, escudos y gases”, “que comienzan a reprimir sobre la vereda” y a realizar detenciones. Mientras Sierra cubría, un policía lo atacó y le dijo “me querés joder”, tomó su bastón y le golpeó la cara, lastimándolo en el tabique nasal, según explicó. El “comisario”, según dijo el fotógrafo, lo persiguió durante varias cuadras repitiéndole “vos me querés joder a mí, ahora vas a ver”. Se sumaron a esa persecución unos cuatro policías, quienes lo golpearon en la cabeza y el cuello.
“Ese es el contexto en el que estamos trabajando los trabajadores de prensa”, denunció, responsabilizando a Bullrich y al gobierno nacional.


