Más allá de los premios, la ceremonia de la Academia volvió a convertirse en un escenario político. Actores y directores aprovecharon la alfombra roja para pedir un alto el fuego permanente en Gaza e Irán, denunciar la guerra y visibilizar la situación del pueblo palestino.
De esta manera, en una de las vitrinas mediáticas más importantes del mundo del entretenimiento, el cine volvió a cruzarse con la política. Más allá de los premios, la alfombra roja se transformó una vez más en un espacio donde parte de la industria cultural busca denunciar la guerra y amplificar el llamado global por un alto el fuego.
La última edición de los premios Oscar dejó algo más que estatuillas y celebraciones cinematográficas. En la alfombra roja y durante la gala, varios artistas aprovecharon el enorme alcance mediático de la ceremonia para expresar posiciones políticas frente a los conflictos internacionales, especialmente la guerra en Gaza y la situación del pueblo palestino e iraní bajo asedio estadounidense e israelí.
La directora Kaouther Ben Hania, nominada a mejor película internacional por The Voice of Hind Rajab, explicó que el equipo de la película decidió usar chapas con el mensaje de “alto el fuego permanente”. La cineasta también recordó la ausencia del actor palestino Motaz Malhees, protagonista del film, quien no pudo asistir a la ceremonia porque Estados Unidos le negó la visa. “Estamos un poco tristes. El actor que interpreta a Omar no está con nosotros porque es palestino y Donald Trump ha prohibido que los palestinos entren al país. Es muy complicado contar historias palestinas”, señaló.
Otros artistas también llevaron mensajes explícitos a la alfombra roja. El director español Óliver Laxe apareció con un pin con la imagen de una sandía, símbolo de solidaridad con Palestina, mientras que el actor Javier Bardem lució un broche con el lema “No a la guerra” junto al personaje Handala, figura creada por el caricaturista Naji al-Ali y convertida en símbolo de la identidad y resistencia palestina. Bardem explicó que los Oscar son una oportunidad para visibilizar conflictos globales:
“Hay que aprovechar este altavoz para hablar de las cosas que importan. Es otra guerra ilegal, matando gente inocente, basada en mentiras”.
Un pin convertido en símbolo político
Uno de los gestos más visibles de la noche fue el uso del nuevo pin impulsado por el colectivo Artists4Ceasefire, un grupo de actores, cineastas y artistas que desde 2023 reclama un alto el fuego permanente en Gaza y una paz justa y duradera entre palestinos e israelíes. El diseño, creado por el artista Shepard Fairey, muestra una paloma que sostiene una flor de loto con un tallo de alambre de púas, una imagen que simboliza esperanza, resiliencia y la posibilidad de una paz con justicia.
Según el colectivo, el corazón que aparece en la ilustración representa la necesidad de “liderar con amor” y recordar que la humanidad y la justicia deben extenderse a todos los pueblos. “El arte tiene la capacidad de recordarnos que antes que fronteras todos somos ciudadanos de este planeta”, explicó Fairey al presentar el pin.


