En 1990 Naciones Unidas designó el 1 de octubre como Día Internacional de las Personas de Edad. Se estima quela población mayor aumente a más del doble, llegando a más de mil quinientos millones de personas en 2050. Abordar esta temática se vuelve algo ineludible y en nuestro país, dos expertos han presentado una forma novedosa para lograrlo.
La Universidad escocesa de Dundee es la única, en el Reino Unido, que posee un Máster en Cómics y Novelas Gráficas. En un largo proceso de trabajo, dos expertos uruguayos trabajaron en coordinación con dicha Universidad y con el Centro Interdisciplinario de Envejecimiento, una unidad académica de la Universidad de la República (UDELAR).
Esos dos expertos son el Dr. Fernando Berriel y la Mag. Adriana Rovira, que expusieron algunos aspectos de este trabajo que recurre a una herramienta que, si bien no es novedosa en sí misma, es poco frecuente para abordar esta temática.
“Sería incomprensible la vida en nuestros países, si no fuera por el aporte que hacen, efectivamente, cotidianamente, las personas mayores”. Fernando Berriel
Berriel es profesor de la Universidad de la República, integrante del Centro Interdisciplinario de Envejecimiento y del Instituto de Psicología Social de la Facultad de Psicología de la UDELAR. En su carácter de especialista en temas de envejecimiento explica que este trabajo está centrado en la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores que fuera ratificada por Uruguay en el 2016.
De este comic Berriel pone el énfasis en “el valor estético, artístico y de riqueza comunicativa que logra”, no sólo a través de los textos sino, precisamente, a través de las imágenes.
Rovira en tanto es experta en derechos humanos y políticas públicas en el campo del envejecimiento y la vejez; también es integrante del Centro Interdisciplinario de Envejecimiento y del Instituto de Psicología Social de la Facultad de Psicología de la UDELAR y con respecto a la Convención Interamericana que citaba Berriel, Rovira Participó en la comisión de expertos ante la OEA que redactó la misma. En ese sentido aporta que “se trata del primer instrumento de estas características que hay en el mundo”. Y del comic destaca que busca poner de relieve la diversidad de procesos que hay en referencia a la vejez y el envejecimiento.
Es necesario “estar dispuestos a compartir y a hacernos cargo de los riesgos que significa estar vivos; y esos riesgos deben ser compartidos por la sociedad”. Adriana Rovira
Rovira destaca tres aspectos de este trabajo. Por un lado entiende que busca sensibilizar la difusión de la Convención. Por otro lado busca trasladar un ámbito complejo de entender a través de un material de fácil acceso. Y en tercer lugar exponer el debate político en relación al campo jurídico de reconocimiento de derechos humanos, poner en evidencia que las personas mayores son sujetos de derecho humano.
En la misma línea Berriel explica que la temática de derechos humanos no queda abordado en este trabajo “como algo que le llevamos a las personas mayores, donde ellos son pasivos ante eso, sino que ellos forman parte del proceso de que esos derechos se efectivicen realmente”.
Por otra parte Rovira explica que los instrumentos de derechos humanos permiten discutir, no sólo en el plano de la productividad, sino también como personas y, como tales, se requiere de un acuerdo para que la vida de todas las personas humanas sean reconocidas, cuidadas y que estemos, como sociedad, dispuesto a compartir y a hacernos cargo de los riesgos de estar vivos, riesgos que deben ser compartidos por la Sociedad.
El Dr. Berriel destaca que, durante la pandemia, se ha puesto en cuestión el derecho a la libertad, a la salud de las personas mayores. “Esta situación – afirma - radicalizó algo que ya era una situación compleja: el aislamiento”. A tal punto que “queda la impresión de que hemos retrocedido en algunos aspectos”.
Las expectativas de lo que se pueda lograr con este trabajo son múltiples. Tal vez una que destaca por su importancia política es tratar de lograr que diez países realicen el seguimiento de la Convención que fuera ratificada por Uruguay en primer término.


