11 de Octubre del 2021
La orquesta de Scaloni nos hizo bailar
Argentina abatió a los “Celestes” ganando de local 3-0
Gentileza de EFE
Foto: Gentileza de EFE

De principio a fin, técnica, futbolística y físicamente la selección campeona de América derrotó a un deslucido equipo uruguayo en el que Suárez dio muestras de su entrega y vigencia siendo el único que logró generar algo de ilusión.

El entrenador había anunciado, - como declara de manera habitual en sus análisis previos -, que tenía un plan que consistía en reducir y minimizar las virtudes del rival. También sostiene - y es real y compartible -, que en la cancha es cuestión de jugadores, Pero el que elige a los ejecutantes del plan es el entrenador.

Jugó con tres zagueros en línea y terminó con tres centro delanteros. Tal la confusión y la ausencia de un rumbo claro y un timón para conducir lo que tenía planificado. No hubo un volante que pudiera parar a Messi. Hubo jugadores que pareció que no estaban en partido. Las estadísticas del primer tiempo, hablan por sí solas, Uruguay logró concretar 97 pases y tuvo una posesión del 26% contra 355 pases de la selección Argentina.

De todas maneras, Argentina y Uruguay entregaron un gran primer tiempo. Antes de los goles, el arquero Martínez fue responsable de mantener el cero. Pero después del error de cálculo de Muslera, estilo fatalidad, en un envío al área de Messi, la pelota termino dando un pique, hizo “carambola y palo” metiéndose en el arco. 1 a 0 y gol de Messi que anota sin querer. El partido tenía el quiebre necesario para que Argentina se afirmara.

Uruguay perdió la brújula y pasó por un descontrol, que implicó que 5 minutos después De Paul anotara el segundo y se fueran al descanso con una ventaja, que por lo visto no daba la sensación que pudiera revertirse.  

El segundo tiempo fue un monólogo de Argentina. Nadie va a descubrir que la actual campeona de América es superior - en este momento - al conjunto uruguayo, que además tenía ausencias notorias por lesión. Uruguay deambuló, sin contención en el medio, sin respuesta para contener los embates del rival, intentó acercarse porque Argentina le dejó espacios, pero nunca llegó a inquietar al arquero Martínez como en la primera mitad. Y de paso 17 minutos después de comenzado el complemento, encontró otro gol más, en otra gran jugada de Messi, anotando Lautaro Martínez. Después, Muslera, que arrastraba su mochila por el primer gol, salvó por lo menos tres que iban adentro, lo que hubiera significado una humillante derrota.  

Argentina le había convertido, 3 goles a Venezuela y a Bolivia. Ahora la víctima fue Uruguay.

Tiene muy buen plantel Scaloni, y lo maneja con gran criterio. Lo Celso, De Paul, Molina, Tagliafico, Ottamendi, Nicolás González, y por supuesto su arquero y Messi. Lleva esta selección 23 partidos sin perder. El ole, ole, ole, que bajó de la tribuna argentina estuvo plenamente justificado. Era un juego que, en lo antecedentes estadísticos, podía perderse, pero no de la manera que sucedió. Ahora ya es historia. 

Las chances están intactas, se precisan 11 puntos más, quedan 21 por disputar.

Viene Brasil en Manaos, en noviembre Argentina en Montevideo y Bolivia en La Paz.

No estuvimos a la altura de las circunstancias en Buenos Aires, pero hay material y habrá que echar mano a las reservas morales, a la integridad y el sentido de pertenencia de este equipo para superar este gran trago amargo y levantar cabeza contra el líder absoluto de las clasificatorias. Seguimos confiando. 

 

Ernesto Ortiz .