08 de Enero del 2023
Nancy Banchero
Presidenta de Trabajadoras Sexuales
Cada vez son más las compañeras agredidas
Presidenta de trabajadoras sexuales
Foto: Nancy Banchero

 Preocupa a la gremial Otras.Uy, el aumento de la violencia contra trabajadoras sexuales en el país. La presidenta reconoció la labor de la seccional policial palmirense.

Uno de los últimos casos de violencia que tomó estado público (fue a través de EL ECO, edición del pasado 17) sucedió en Nueva Palmira. Una joven de 22 años, oriunda de Montevideo, recibió un fuerte golpe en la cabeza por parte de un cliente, por lo que debió ser atendida en el Hospital local, certificándosele “traumatismo de cráneo y debió recibir sutura”, indicó el parte policial. 
La joven dijo que fue golpeada con una piedra, el hombre argumentó que le propinó un golpe de puño.
Claudia Gutiérrez, presidenta de la gremial de Trabajadoras Sexuales (Otras.Uy) señaló al portal Apu.uy que “cada vez son más las compañeras agredidas en el país. Realizamos las denuncias y muchas veces no tenemos respuesta, al punto que en vez de ser nosotras las víctimas parece que fuéramos las culpables por cómo nos trata la policía”.

Puso como ejemplo que el pasado martes 20, la secretaria de la gremial fue violentada y ultrajada en un campo, y gracias a Dios pudo escapar. Pedimos un patrullero y lo negaron”.


Al señalarle al portal Apu.uy que en Nueva Palmira la joven agredida el pasado 9, fue asistida por personal de la Seccional 4ª que está a cargo de la Oficial Principal Katherine De Los Santos y el caso derivado a Fiscalía, Gutiérrez se mostró sorprendida, y dijo: “hay que reconocer ese gesto”.

Cobrar la inasistencia es “trata”


La gremial, afiliada al Pit-Cnt, sostiene que, así como aumentan los casos de violencia, también van en aumento los de trata. Hay trata de personas en todo el país, sostuvo Gutiérrez, y señaló que también es trata cuando el dueño de la whiskería le cobra 1.500 pesos por faltar un día a la trabajadora sexual, y esa es la plata que le están cobrando a las compañeras por cada día que faltan al trabajo. No tienen derecho ni a enfermarse.