07 de Diciembre del 2025
Alvaro Pan Cruz
Trabajadores en huelga de hambre
El conflicto en la empresa láctea Claldy
Aníbal Apolonia y Mauricio Fernández
Aníbal Apolonia y Mauricio Fernández huelguistas de hambre Claldy
Foto: apc

¿Qué razones, qué discursos y qué silencios rodean la huelga de hambre de trabadores de la empresa láctea Claldy? En la Plaza Independencia, frente a la casa de gobierno, dos personas reclaman por la fuente laboral de un colectivo de trabajadores de Young.

Cae la tarde del domingo 7 de diciembre y el viento fresco, muy poco primaveral, cruza la Plaza Independencia. En un hotel de una cadena internacional, un montón de gurises van saliendo con los mayores que los llevaron a presenciar un encuentro de comics. En la plaza misma, frente a la Torre Ejecutiva, una carpa rodeada de banderas de muchos sindicatos del país, alberga a dos trabajadores de la industria láctea que hacen huelga de hambre en protesta por despidos arbitrarios en la empresa Claldy (Cooperativa Lechera Agropecuaria Limitada de Young).

Aníbal Apolonia y Mauricio Fernández, son esos dos trabajadores que están permanentemente evaluados por equipos médicos que se presentan en esa inhóspita carpa cruzada por los vientos del sureste.

Allí están los dos “con buen ánimo” nos dice la gente que está rodeando y cuidando de estos dos trabajadores y que en el correr del día se van rotando para que no les falte nada, en especial afecto y solidaridad.

El protocolo nos impidió conversar con ellos dos, pero eso no fue óbice para que pudiéramos ingresar y saludarlos para trasmitirles también la solidaridad de la Asociación de la Prensa Uruguaya.

Fuera de ese recinto, conversamos con Javier Aquino y con Alberto Cairús.

 

En 24 años una sanción

Javier es uno de los 32 trabajadores despedidos el 8 de agosto de este año. El nos dice que “el hecho de que sus compañeros están haciendo una huelga de hambre lo asusta un poco. “Pero hoy ellos están muy bien, están bien de ánimo, están bien de salud. Están controlados por los médicos que vienen de mañana y de tarde”, explica.

Al consultarle si también han recibido solidaridad de otros sindicatos, de diferentes ámbitos, Javier dice que “el apoyo, la solidaridad ha sido muy buena. Hemos tenido apoyo de todos los sindicatos, de gente, vecinos de acá de Montevideo, todo el apoyo que nosotros tuvimos, acá lo hemos tenido incondicional. De mi parte (no tengo) más que palabras de agradecimiento a toda la gente de acá de Montevideo, porque todos los días llega gente, día y noche. Nos dejan teléfonos, si necesitas bañarte, si necesitas yerba, si necesitas lo que sea. Acá la verdad que nos han abrazado de una manera que no hay palabras para agradecer".

Alberto Cairús, que aún se encontraba en actividad hasta el viernes, desconoce cuál será su situación cuando se reintegre este lunes porque solicitó autorización trasladarse a Montevideo y la empresa se lo negó. Al consultarle acerca de los motivos por los que se le negó la licencia sindical de sábado y domingo, Alberto responde: “no me lo explicaron, o sea, me dijeron rotundamente que no”. Agrega que por esa ya está hecha la denuncia en el ministerio por parte de los dirigentes de la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL).

Alberto lleva 24 años como trabador de Claldy y fue sancionado en una ocasión, “justamente el día que cumplía 24 años”. Los motivos para él son claros “represión sindical” porque, según explica, hay prácticas antisindicales donde jerarcas de la empresa “mandan a apretar la gente para generar miedo, o sea, precarizar el tema de los trabajos”.

 

La precarización laboral y los rompehuelgas

Estos dos dirigentes sindicales Javier y Alberto, coinciden en que hace ya tiempo que esta empresa se ha encargado de “precarizar el trabajo de los obreros, con menor salario y con horarios extendidos. “Están haciendo 12 horas algunos”, explica Alberto que insiste en que han una política de amedrentamiento para que los trabajadores jóvenes que la empresa toma para sustituir al personal que despide, son conminados a no sindicalizarse.

Al consultarles sobre la cantidad de personas que están trabajando Cairús no tiene una cifra exacta: “actualmente no sabría decirte, pero sé que somos 80 y algo, 56 sindicalizados, más los 30 y algo que hay acá en Montevideo”. Respecto a las tareas de distribución afirma que están “todas tercerizadas”.

Aquino agrega que esta cooperativa láctea es en realidad una sociedad anónima con un directorio que la gestiona y mandos medios que ya no son parte de la familia alemana que fue la que siempre manejó la empresa. Curiosamente en la página web de Claldy se destaca un anuncio que, en estos momentos, suena paradojal, extemporáneo, casi provocador: 

¿Te gustaría formar parte del equipo de Claldy?

Si vivís en Montevideo o Young, envíanos tu C.V. a rrhh@claldy.com.uy y nos expresas porque te interesa trabajar con nosotros. Valoraremos tu solicitud y, si eres una persona que reúne los requisitos para trabajar con nosotros, nos pondremos en contacto contigo para conocerte mejor.

 

Una huelga "reglada"

Desde el Portal APU.uy conversamos también con la Dra. Julia Galzerano, co coordinadora e integrante de la Comisión de Ética y Derechos Humanos del Sindicato Médico del Uruguay que explicó algunos aspectos de esta huelga de hambre, como que por ejemplo las dos personas reciben una dieta líquida con determinadas calorías y que están asistidas también por una nutricionista de la Escuela de Nutrición de la UdelaR. A su vez el protocolo establece que no puedan estar en la carpa, por lo que se encuentran en una casa rodante.

A su vez Galzerano recuerda que, como estas personas son de Young, departamento de Río Negro, no cuentan con un servicio de emergencia, por lo que fue necesario realizar un acuerdo con SAME 105 para atender las diferentes eventualidades.

Otro aspecto fundamental que explicó Galzerano es que se trata de una huelga de hambre “reglada”, es decir que se establecen determinadas cláusulas, avaladas por escribano público, donde las personas que llevan adelante la misma aceptan los controles y el seguimiento médico y el eventual levantamiento de la huelga si hay indicaciones médicas que así lo determinen.

Precisamente, a uno de los huelguistas se le detectó un trastorno de hipertensión por lo que está en curso una evaluación cardiológica. En las próximas horas es probable entonces, que ese trabajador deba abandonar la huelga de hambre.

 

La tarde dominguera se va apaciguando. A la carpa, de a poco, va llegando más gente de diferentes sindicatos para acompañar a Aníbal y a Mauricio. Toda esa tarea de acompañamiento se hace en forma rotativa y perfectamente planificada. Efectivamente se percibe que hay buen ánimo, pero también mucha preocupación porque las soluciones no aparecen.

El frío se hace sentir en el anochecer de la plaza. En un rato ya no habrá más movimiento y el frío será más intenso por el frío que sigue soplando del sureste. Queda el anhelo que no se sume también el frío de la indiferencia.

 

 

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