10 de Julio del 2021
Argentina Campeón de América
Venció a Brasil en Maracaná y levantó la Copa
Àngel Di María
Foto Gentileza La Nación

La oncena albiceleste que orienta el entrenador santafesino Lionel Scaloni, rompió una racha adversa de 28 años sin títulos y cuatro finales sin anotar goles.
Llegó a su 15ª. Copa América de forma merecida.

Cuando el árbitro uruguayo Esteban Ostojich dio la orden para que comenzara a rodar el balón no pensó que solamente en el primer tiempo tendría que sancionar 21 faltas – algunas con manifiesta agresividad – que se perpetraron entre argentinos y brasileños. Ya a los 2´ Fred vio amarilla por falta fuerte. Después
fue una tras la otra hasta llegar a 7 amarillas en total, salvándose Ottamendi a los 13´de ver la suya después de una falta violenta contra Neymar.
Otra muestra fue el astro brasileño revelando el pantalón rajado por un agarrón y sobre el final Montiel con el tobillo ensangrentado. Así se jugó la final. 19 faltas de Argentina y 22 de Brasil. Poniendo todo y algo más. El árbitro uruguayo, intentó controlar y llevar el partido y más que arbitrarlo, tuvo que “sacarlo” como se dice vulgarmente, debido a que los protagonistas del partido no colaboraron en absoluto.
El entrenador argentino ganó la batalla táctica a pesar de todas las críticas previas sobre la confirmación del equipo, porque no jugaba Tagliafico, porque Montiel era livianito, porque debía jugar Guido Rodríguez. Lo real y cierto es que el planteo le dio resultado, maniató a Brasil, no lo dejó llegar, lo sorprendió con balones largos y en uno de esos De Paul metió un pase largo cruzado de izquierda a derecha y Di María en una exquisita definición le hizo un globo al arquero Ederson que sorprendido por la mala cobertura de sus defensas, dejó el arco para atorar al delantero, que hizo todo bien para doblegarlo y anotar el gol que finalmente les dio la victoria final y la conquista de la Copa.
Después Argentina necesitaba regular el partido. Se hizo cortado, casi sin llegadas, con jugadores que se pegaban y se ofuscaban. Así terminó la 1ª. mitad.
El 2º. tiempo Argentina tenía que soportarlo. Sobre todo en los 15 minutos iniciales. Hubo una anotación bien anulada por posición adelantada de Richarlison. Cuando Argentina era fácilmente atacada por la izquierda de su defensa, el entrenador Scaloni, rápidamente mandó a Acuña a marcar en el medio, retiró a Lo Celso amonestado, ingresó Tagliafico a marcar el lateral y con dos líneas de cuatro definidas, levantó un muro entre el medio y su defensa para evitar que Brasil lo dañara.
Así se planteó todo el resto del juego. Tité haciendo variantes para fortalecer el ataque, para buscar avasallar al rival, esperando que retrocediera y Argentina cambiando delanteros para que los ingresados jugaran retrasados, y dejar suelto a Messi para que apareciera por sorpresa atacando al rival. Todo eso se movió al impulso y el trabajo incansable como cobertura, salida y gestación de Rodrigo De Paul la nueva figura del Atlético de Madrid. Jugador excluyente del partido, jugando con actitud, técnica, precisión, y contagiando a sus compañeros.
En el cierre del partido, luego de que Martínez tapó el empate en su arco, De Paul, gestó un jugadón con Messi y dejó solo para anotar y liquidar el juego, al célebre jugador rosarino. Lamentablemente para los intereses de Argentina, Messi, se enredó en la pisada del balón y el arquero brasileño le ganó el mano a mano. Era gol, triunfo y Copa con anotación de Messi.
De ahí al final, Brasil intentado y Argentina aguantando y demorando para que Ostojich exactamente a los 95´diera el pitazo final para la explosión de alegría y el grito enorme por la conquista y la Copa.
Argentina es campeón por mejor. Quiso ganarla siempre, jugó para eso, desde el técnico hasta el último suplente y todos y cada uno de sus integrantes querían la Copa y no les importaba jugar lindo ni gustar, tampoco la posesión ni el lujo, el objetivo era ganar y coronarse con el título. Trabajó, se esforzó y luchó por eso.
Lo logra y es justicia. Mereció el título.
Brasil deambuló entre sus dudas y sus miedos, sus presiones y sus mañas y terminó recibiendo una nueva cachetada en su tierra como en Brasil 2014. Los juegos previos a llegar a la final no fueron buenos, dejó dudas y hasta pareció que había como ganarle. Argentina lo hizo. Uruguay terminó 5º en un torneo de 10 selecciones. Jugó 5 partidos y anotó 4 goles recibiendo 2. Más allá de eso, fue otra vez deficitario, amagó con mostrar algo de lo mucho y bueno que puede hacer, pero se perdió entre los enredos de su entrenador y lo poco que mostraron varios de sus figuras. Habrá que esperar una nueva Copa. Ahora queda calificar para el Mundial de Catar 2022.
Ya no somos los más laureados de América, ahora el palmarés es compartido.