15 de Octubre del 2021
Brasil saca pasaje a Catar venciéndonos 4 a 1
Tristeza não tem fim
Neymar y el balón.
Foto: Gentileza de AFP

Uruguay cayó sin excusas. Superado física, futbolística y técnicamente. Quedó quinto, logrando 1 punto de 9. En noviembre tiene dos difíciles rivales como Argentina aquí y Bolivia en La Paz. Siete selecciones se metieron en la pelea. El saldo de goles está en rojo.

A los diez minutos ya Uruguay perdía 1 a 0 por gol convertido por Neymar el director de la orquesta. Ya daba la sensación que iba a ser milagroso revertir el juego. Se percibía que sería superado por el nivel del rival.

Brasil está muy por encima de todos sus contendientes en Sudamérica y Uruguay - que alguna vez pudo hacerle partido en otras circunstancias y que solamente ha logrado ganar en 4 ocasiones en tierras norteñas -, no tiene actualmente manera de enfrentar al equipo de Tite, con dignidad, mucho menos, de igual a igual.

Al influjo de Neymar, de Paketá, del gran jugador que es Rafinha, un zurdo que se mueve por derecha y todo el frente del ataque, la defensa uruguaya deambuló sin lograr frenar a nadie. Todos corrieron detrás del balón que Brasil manejó a gusto y placer. Precisamente el jugador que dirige Bielsa en la Premier League, Rafinha, anotó de nuevo a los 18 tras gran jugada de todo el ataque, luego que Muslera diera rebote. Recién comenzado el segundo tiempo aumentó Rafinha en electrizante contragolpe y cerró Gabriel Jesús con un gol donde ganó la espalda de Godín, anotando de cabeza. Antes Luis Suárez de tiro libre, el gran delantero uruguayo, había acortado para maquillar. En el medio de esta breve crónica, Muslera había salvado entre 4 y 5 goles cantados. Impidió la catástrofe. Finalizó el martirio con un a 4 a 1 abajo, que quedó corto por lo que mostraron ambos equipos.

Defensivamente había que hacer cambios. Se hicieron. Los que entraron dejaron interrogantes. Hay jugadores que da la sensación, están en nivel bajo para la alta competencia. Otros que no rinden ni son solución como para buscar un cambio drástico en el juego.

En todo esto, la responsabilidad es del entrenador  que elige, arma la nómina, reafirma la lista  y designa, jugadores, históricamente convocados, que desde hace tiempo siguen en deuda. En definitiva, él adopta las decisiones y el deberá hacerse responsable por quienes juegan y manda al campo. No está siendo fino Tabárez, en las elecciones para conformar el plantel, ni las decisiones respecto a quienes ingresan durante un juego.

Ahora quedan 6 juegos, 18 puntos. Para intentar lograr 11 puntos y clasificar directo. Ganó 16 sobre 36 posibles (41%), ahora deberá ganar el 60% de los que le restan jugar.

Pero atención, está muy pareja la tabla de posiciones que estaba como partida. Se reacomodaron varios. Cuando se pierden tantos puntos y otros ganan, se empareja.

Argentina en Montevideo, en noviembre, Bolivia en La Paz, enseguida. Pero cuidado, en enero 2022, con temperaturas oscilantes en los 40 grados y más, Uruguay deberá ir por puntos a Asunción ante Paraguay, para después recibir a Venezuela, el último y sin chance de clasificar.

En marzo 2022 quedan Perú en Montevideo y Chile en Santiago. Y todos tienen chance. Lo que parecía podría definirse entre tres o cuatro selecciones, ahora a la luz de los resultados es entre 7. Hasta Bolivia se metió en la conversación. Varios  conservan posibilidades. Todos están muy pegados. Seguimos en posición mejor pero no logramos remontar futbolísticamente, y nada es seguro a esta altura.

El entrenador tiene toda la carga y la dura y recurrente tarea, de lograr de clasificar al Mundial. A lo sumo lograr el 5º lugar y disputar el repechaje. Es cierto que el cambio y rotación de fechas nos perjudicó. Es real, nos juntó partidos difíciles y rivales complejos. También que el VAR nos privó de un triunfo ante Paraguay en Montevideo que nos tendría ahora con 18 unidades. Pero eso pasó y no tiene vuelta.

Lo único que cuenta ahora es el futuro, que no tiene pasado y que si bien parece comprometido, estará en la fuerza del grupo revertirlo. Empezando por la cabeza, el jefe de equipo.