18 de Junio del 2021
Carlos A. Marichal
La inserción regional, problemática y compleja
Ariel Bergamino, flexibilización del Mercosur ni tan nueva, ni tan novedosa,
Ariel Bergamino en Cancillería
Foto: Daniel Rodriguez /adhocFOTOS

El martes 15 de junio La Diaria informaba que, para ese día estaba fijada una reunión de los cancilleres y ministros de Economía del Mercosur, que originalmente se había pactado para la semana anterior. Sin embargo una nueva dilatoria impedía que hubiera un acercamiento de las distintas posturas sobre la flexibilización y la baja de aranceles dentro del bloque. 
 

En la misma nota se afirmaba que, “el miércoles 9 el canciller Francisco Bustillo asistió a la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Diputados, que tuvo como primer tema del orden del día, justamente, la flexibilización del Mercosur y el estado de las conversaciones con los distintos miembros del bloque para tal fin. Según consta en la versión taquigráfica de la sesión divulgada este lunes, Bustillo recordó que la flexibilización surgió por la “inquietud” del presidente Luis Lacalle Pou, y que desde un principio conto con el apoyo de Brasil”.

Para conocer un poco más sobre estos temas, Portal APU.uy conversó con Ariel Bergamino quien fue vice canciller durante el último período de gobierno del Frente Amplio y que es considerado uno de los hombres de mayor confianza del fallecido presidente Tabaré Vázquez y que comenzó refiriéndose a la nueva postergación de la reunión ministerial del bloque regional en la que se consideraría la propuesta uruguaya sobre la flexibilización y que se concretaría, según trascendió, en la primera quincena de julio.

"Esta postergación no es casual, no es accidental, sino que obedece a la falta de acuerdo entre los estados partes respecto a dos temas que están planteados en este momento en el Mercosur”, afirma Bergamino.

Dos temas están arriba de la mesa, por un lado la propuesta de flexibilización del organismo con terceros países o bloques planteado por Uruguay y por otro lado la rebaja del arancel externo común para cada mercancía que entra al Mercosur por cualquiera de sus estados parte. “Esto último es una propuesta que ha hecho Brasil y que apunta al corazón mismo de la unión aduanera. Brasil condiciona el apoyo a la iniciativa uruguaya, porque su principal prioridad es la rebaja del arancel externo común, también ahí hay varias versiones de quién apoya, es el ministro Guedes o la cancillería brasileña, que a su vez también ha tenido cambios en las últimas semanas” señalo Bergamino.

Esta situación no es novedosa y ha tenido una línea de continuidad. En abril después de haber participado en Buenos Aires el Canciller Francisco Bustillo y la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, donde se presentó oficialmente la propuesta uruguaya de flexibilización, en declaración a la prensa a su regreso decían exactamente lo mismo que en el 2015 habían declarado sus antecesores Nin Nova y Danilo Astori respecto al tema: “las expresiones son idénticas, son textuales y esto marca una línea de continuidad, una política (en la) que se basó Uruguay desde hace un tiempo,planteando la necesidad de flexibilizar las plataformas de negociación del Mercosur con terceros países”.

Bergamino reitera que “este planteo es de larga duración, casi dos décadas con el mismo planteo y no ha prosperado, algo está pasando y ciertamente es un tema difícil. Los procesos de integración no son procesos fáciles, porque son procesos de asociaciones entre partes que no son exactamente iguales. Todos tienen sus legítimos objetivos, intereses y compromisos. No es una anexión” agregó.

La consulta deriva entonces en cuáles son las alternativas a este tema, porque se habla mucho de flexibilización, pero ¿qué entendemos por flexibilización? “Aparentemente la palabra es la misma, pero tal vez el contenido no es el mismo, hay matices sin duda entre un gobierno y otro porque también la situación va cambiando a lo largo de 20 años y porque además no solo cambia el gobierno en Uruguay, también cambian en los países parte” afirma nuestro entrevistado.

Y agrega: “si uno mira cuales son los formatos y alternativas para la flexibilización, algunas pasan por una negociación por flexibilizar hasta negociar en forma no conjunta. Una podría ser, por ejemplo, el estado parte del Mercosur deja de ser parte y pasa a ser un estado asociado, como es Chile, bueno esa es una alternativa, en fin, no es enviable, pero tiene sus pro, pero también tiene sus contras. Bajar de ser estado parte a estado asociado, es posible pero no es sencillo y tiene sus costos. Tenemos el ejemplo de lo que está pasando en el Reino Unido que se fue de la Unión Europea, pero esa retirada no es gratuita.  Otra opción de flexibilización no conjunta podría ser conseguir, caso a caso, o lo que se llama weiver, (donde) el Estado parte logra del resto del Mercosur un permiso, una autorización para establecer un acuerdo comercial con terceros países. De esto hay antecedentes, Uruguay logro en su momento un permiso, autorización para establecer un acuerdo comercial con México. Estos permisos generalmente, en el caso del Mercosur tienen un alcance regional. Seguramente no lo hubiera conseguido si ese acuerdo hubiera sido con un país fuera de la región".

"Si flexibilizás tanto el Mercosur, ¿tiene razón de ser?"

"Otra opción, de las no conjuntas, es lo que es en el lenguaje diplomático se llama “pedir perdón, pero no pedir permiso”, largarse a hacer el acuerdo y luego que el acuerdo este, bueno avisar, no es recomendable. Otra opción de las no conjuntaz es una flexibilización general del Mercosur, (donde) cada Estado parte puede negociar bilateralmente con terceros. Pero si hacemos eso ¿para que queremos el Mercosur? Si flexibilizas tanto el Mercosur ¿tienen razón de ser? - se pregunta Bergamino y de inmediato responde. “Uruguay a puesta a negociar en clave Mercosur como ha sido tradicional”.

Cabe destacar, coincidentemente con las palabras de Bergamino, que el canceller Bustillo en la misma reunión de comisión aclaró “antes de seguir adelante quiero aclarar lo siguiente: esto no va en desmedro del Mercosur. Todo lo contrario: lo que nosotros pretendemos es mejorarlo y modernizar el bloque. De ninguna manera nos estamos planteando una inserción para alejarnos del Mercosur; todo lo contrario: estamos convencidos de que haría un mejor Mercosur la posibilidad de lograr una mejor inserción internacional”.


Ya sobre el final de la entrevista Bergamino agregó que “si se desvirtúa tanto el Mercosur y hay que salir a negociar bilateralmente, (allí) entra a jugar el factor (de las) asimetrías. Naturalmente Argentina y Brasil por sus propias dimensiones territoriales, demográficas, económicas y demás, tienen su peso que los demás estados parte no lo tienen; ¿que tan atractivo sería Uruguay en ese escenario?. Por eso podemos concluir que la inserción internacional de Uruguay en términos de acuerdos comerciales, es realmente problemático y debemos saber que los problemas no siempre tienen solución, es un problema complejo. Entonces acá lo que se trata tal vez es utilizar toda la inteligencia, conocimiento, experiencia en buscar la mejor solución dentro de lo posible. Yo creo que sabiendo que no hay soluciones perfectas pasan por un acuerdo político. Y todos sabemos que entre Brasil y Argentina hoy no pasan por las mejores relaciones y la sintonía no está pasando por el mejor momento".